En una de las finales más memorables de la historia de Roland Garros, el español Carlos Alcaraz logró una hazaña extraordinaria al derrotar al número uno del mundo, Jannik Sinner, en un duelo maratónico que duró cinco horas y veintinueve minutos —el más extenso de una final en la historia del torneo parisino.
Con parciales de 4-6, 6(5)-7, 6-4, 7-6(3) y 7-6(2), el murciano revirtió un encuentro que parecía fuera de su alcance y conquistó su segundo título en la arcilla francesa. Este triunfo le permitió alcanzar su quinto trofeo de Grand Slam, sumándose a los obtenidos en Roland Garros 2024, Wimbledon 2023 y 2024, y el US Open 2022.
La rivalidad entre ambos venía en ascenso: apenas unas semanas atrás se habían enfrentado en la final del Masters 1000 de Roma, donde Alcaraz se impuso con claridad en dos sets. Pero esta vez, en la Philippe-Chatrier, el enfrentamiento fue mucho más que una revancha: fue una guerra de resistencia física y mental.
El italiano de 23 años tomó la delantera desde el inicio, imponiéndose en el primer set gracias a dos quiebres clave. Aunque Alcaraz rompió primero el servicio de su rival, Sinner reaccionó con fuerza y cerró el set por 6-4. En el segundo parcial, Sinner mantuvo el impulso y llegó a estar 3-0 arriba tras otro quiebre temprano. A pesar de una gran remontada del español que lo llevó al 5-5, el italiano fue más certero en el tie break y amplió su ventaja.
La levantada de Alcaraz
Cuando todo parecía indicar que el título se iba para Italia, Alcaraz elevó su nivel. En el tercer set, tras intercambiar quiebres al inicio, logró doblegar a Sinner en los momentos claves, llevándose el parcial 6-4 y recuperando terreno en la final.
El cuarto set fue un drama absoluto. Sinner estuvo a punto de cerrar el partido con un 5-3 a su favor y triple punto de campeonato, pero Alcaraz resistió con garra. No solo salvó los match points, sino que logró dar vuelta el marcador, forzar un nuevo desempate y dominar el tie break para igualar el encuentro en dos sets por lado.
Con el envión anímico a su favor, el joven de 22 años arrancó el quinto set quebrando de entrada. No obstante, Sinner, lejos de rendirse, volvió al partido e incluso se adelantó 6-5 con un par de saques directos. Pero Alcaraz respondió con determinación, llevó el set al tie break y allí fue absolutamente implacable: tomó una ventaja de 6-0 que resultó insalvable para su rival. Finalmente, cerró el parcial 10-2 y levantó los brazos como bicampeón de Roland Garros.
Además de convertirse en el segundo español más joven en lograr múltiples títulos en París, Carlos Alcaraz confirmó que su nombre ya está grabado en la historia grande del tenis.