Los New York Knicks escribieron una página especial de su historia al consagrarse campeones de la NBA Cup 2025, luego de imponerse por 124-113 frente a los San Antonio Spurs en la final disputada el martes por la noche en Las Vegas. El equipo neoyorquino mostró carácter en los momentos decisivos y gritó tras 52 años (su último título de NBA había sido en 1973, mientras que a nivel Conferencia, fue el mejor por última vez en 1999).
OG Anunoby fue el máximo anotador del encuentro con 28 puntos, mientras que Jalen Brunson aportó 25 y se quedó con el premio al Jugador Más Valioso de la NBA Cup, confirmando su liderazgo en un plantel que empieza a consolidarse como candidato serio en la Conferencia Este.
Brunson, liderazgo y un plantel con ADN ganador
La consagración tiene un valor simbólico fuerte para la franquicia: ahora los Knicks podrán colgar un nuevo estandarte en el Madison Square Garden, junto al histórico campeonato de la NBA logrado en 1973, el último título liguero del club.
Este grupo, además, respira mentalidad ganadora. Brunson, Josh Hart y Mikal Bridges ya saben lo que es cortar redes desde su etapa universitaria en Villanova, y hoy trasladan esa experiencia a un equipo que apunta alto. La sensación es clara: Nueva York quiere ser protagonista en una Conferencia Este que aparece más abierta que nunca.
Dominio interior y reacción en el momento justo
Más allá del goleo, el partido se explicó en la pintura. Los Knicks dominaron los tableros por 59-42, con una actuación clave de Mitchell Robinson, quien capturó 15 rebotes, diez de ellos ofensivos. Esa superioridad se tradujo en una ventaja de 56-44 en puntos en la zona pintada, un factor decisivo en el desenlace.
Karl-Anthony Towns, pese a lidiar con una molestia física, sumó 16 puntos y 11 rebotes. El dominicano dejó la cancha antes del descanso por una lesión en la pantorrilla, regresó brevemente en el tercer cuarto y volvió a aparecer en los minutos finales para cerrar el partido.
San Antonio, sin embargo, fue competitivo durante gran parte del juego. Los Spurs llegaron a liderar el marcador hasta que los Knicks firmaron una racha de 13-1 desde el cierre del tercer cuarto para pasar al frente 100-95. A partir de allí, el control fue totalmente neoyorquino.
En el conjunto texano, Dylan Harper fue el máximo anotador con 21 puntos, mientras que Victor Wembanyama aportó 18 y De'Aaron Fox cerró su planilla con 16 unidades, en una actuación que dejó sensaciones positivas pese a la derrota.
Premio económico
El título también trajo recompensa económica: cada jugador con contrato estándar de los Knicks recibió 318.560 dólares adicionales, alcanzando un total de 530.933 dólares por haber llegado a la final del torneo.
Aunque el encuentro no computa para la fase regular, ambos equipos quedaron con récord de 18-7, liderando sus respectivas divisiones. Más allá del trofeo, el antecedente invita al optimismo: los finalistas de ediciones anteriores de la NBA Cup también lograron avanzar a los playoffs, e incluso algunos llegaron a instancias decisivas. Para Knicks y Spurs, el futuro inmediato promete.

