Un fallo judicial en Mendoza podría marcar el final de una convivencia de más de cuatro décadas entre la empresa IMPSA SA y el Club Deportivo IMPSA, una de las instituciones sociales y deportivas más tradicionales del departamento de Godoy Cruz.
Luego de las explicaciones sobre este conflicto que dio el presidente del club, Hugo Palacios, lamentando la decisión judicial y explicó que la institución ya presentó una apelación.
A continuación, el comunicado oficial de la empresa sobre el caso
El Club IMPSA surgió para el bienestar del personal de la Empresa
Mendoza, 9 de junio de 2025. Desde IMPSA, queremos reafirmar el origen y el propósito fundamental de nuestro querido Club IMPSA. Este espacio surgió como una iniciativa de la Empresa, concebido para ofrecer a nuestros empleados y sus familias un lugar privilegiado para la recreación, el esparcimiento y la práctica deportiva, llevando con orgullo el nombre de IMPSA.
En coherencia con este compromiso histórico, IMPSA ha continuado su aporte a través del sostenimiento del pago del Impuesto Inmobiliario, tasas municipales y diversos servicios del Club, además de contribuir a la realización de gran parte de las edificaciones y mejoras introducidas en el predio, contribuyendo de manera significativa a su operatividad y crecimiento. Nuestro principal anhelo siempre ha sido y sigue siendo que nuestros empleados puedan disfrutar plenamente de este espacio junto a sus seres queridos.
Es crucial enfatizar que IMPSA nunca ha contemplado el desalojo del Club. Nuestra intención siempre ha sido formalizar la relación en cuanto al uso del predio, buscando establecer un marco de seguridad jurídica que defina claramente las responsabilidades, los deberes y los derechos de ambas partes.
Con este objetivo, IMPSA propuso al Club un contrato de comodato por 10 años, con la posibilidad de renovación. Esta propuesta buscaba preservar la operatividad actual del Club, fortalecer el vínculo con nuestro personal, formalizar el uso del predio para sus actividades deportivas, sociales y culturales dentro de un marco legal transparente, y fomentar el desarrollo conjunto de iniciativas en el ámbito de la Responsabilidad Social Empresaria.
Lamentablemente, la negativa del Club a formalizar esta situación mediante el comodato propuesto (cuyo texto fue elaborado por representantes del propio Club), aspirando a la obtención en forma gratuita de la propiedad de la totalidad del predio, nos obligó a recurrir a la vía judicial para obtener el reconocimiento de nuestra legítima titularidad, lo cual finalmente se concretó.
Esperamos sinceramente que ahora el Club acepte formalizar de manera adecuada su derecho de uso del predio y su relación con IMPSA, como legítimo propietario, permitiendo así que continúe funcionando como hasta ahora, en beneficio de las familias que forman parte de IMPSA.