Un fallo judicial en Mendoza podría marcar el final de una convivencia de más de cuatro décadas entre la empresa IMPSA S.A. y el Club Deportivo IMPSA, una de las instituciones sociales y deportivas más tradicionales del departamento de Godoy Cruz.
Hay que recordar que la Justicia provincial resolvió que el club deberá entregar el predio que ocupa desde 1984. Sin embargo, desde la institución deportiva sostiene que sería un grave error y que tienen fundamentos para demostrarlo.
El litigio gira en torno a un terreno de 15.103 metros cuadrados, ubicado al sur de calle Alsina, en Godoy Cruz. La empresa IMPSA sostiene que adquirió esa propiedad en 1982 y la cedió en comodato para que sus trabajadores pudieran desarrollar actividades deportivas. Sin embargo, desde el club argumentan haber adquirido el dominio del predio por prescripción adquisitiva (usucapión), luego de una ocupación continua, pacífica y pública desde hace más de 40 años.
Además, dirigentes del Club Deportivo IMPSA aseguran que hubo una promesa de compraventa con descuentos salariales para financiar la adquisición del terreno, y destacan las múltiples obras de infraestructura realizadas desde entonces, lo que refuerza su reclamo de pertenencia.
Apelación del club
En declaraciones al programa Minuto 91 de Ciudadano News (lunes a viernes de 17.00 a 19.00 por la 91.7 y en Ciudadano_News en Twitch), el presidente del club, Hugo Palacios, lamentó la decisión judicial y explicó que la institución ya presentó una apelación:
"Este conflicto viene de hace mucho tiempo. La empresa quiere que firmemos un contrato de comodato, pero los socios decidimos no firmar nada", sostuvo.
Palacios expresó preocupación por el futuro del club: "Tenemos 1.200 socios. Esta situación es tristísima. Nunca lo pensamos. El club viene creciendo en disciplinas y en comunidad. Cumplimos un rol social fundamental y más en estos tiempos".
Para el dirigente, firmar el comodato propuesto por la empresa significaría una amenaza constante: "Lo pueden revertir en cualquier momento. Tienen que aceptar que el club, y todo lo que hay dentro, es nuestro, no de la empresa".
La incertidumbre generada por este fallo judicial pone en riesgo no solo su infraestructura, sino también la continuidad de su misión comunitaria en el departamento de Godoy Cruz. ¿Qué pasará con la institución deportiva?