El mundo del tenis se encuentra en un punto de ebullición, con dos frentes abiertos que amenazan con sacudir los cimientos del deporte. Por un lado, los jugadores del Top 20, tanto masculino como femenino, han enviado una carta a los organizadores de los cuatro Grand Slams (Australian Open, Roland Garros, Wimbledon y US Open) exigiendo un aumento sustancial en los premios y una mejor distribución de los beneficios económicos.
La información, revelada por el diario francés L'Equipe, señala que la misiva plantea una comparación directa con la NBA, donde los jugadores reciben el 50% de los ingresos generados durante la temporada. Los tenistas consideran que, a pesar de los incrementos en los premios en los últimos años, aún están lejos de alcanzar una proporción justa.
Este reclamo se produce en un contexto de creciente movilización por parte de los jugadores. El pasado 18 de marzo, la Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis (PTPA), liderada por Novak Djokovic y Vasek Pospisil, presentó una demanda contra los principales organismos rectores del tenis (ATP, WTA, ITF e ITIA), acusándolos de operar un "sistema corrupto, ilegal y abusivo".
Djokovic, en declaraciones previas, ya había anticipado el conflicto, señalando la disparidad en la distribución de ingresos entre el tenis y otros deportes como la NBA, la NFL o la MLB. La demanda de la PTPA abarca diversas áreas, incluyendo la manipulación de rankings, la fijación de premios y la violación de derechos de privacidad.