Franco Colapinto finalizó en la 15ª posición del Gran Premio de Las Vegas, cerrando un fin de semana de altísima exigencia física y mental en el trazado estadounidense. Lo que se perfilaba como una oportunidad para avanzar en el clasificador se vio frustrado rápidamente: un toque en los instantes iniciales de la largada condicionó el rendimiento del Williams y obligó al piloto argentino a remar desde el fondo durante toda la competencia.
Resiliencia tras el incidente en la primera curva
El circuito callejero de Las Vegas no da margen al error, y menos con las bajas temperaturas que complican el agarre. En el arranque, momento crítico por la congestión de autos, Colapinto se vio involucrado en un roce que le hizo perder terreno valioso inmediatamente. A pesar de la frustración inicial y de tener el auto herido aerodinámicamente, el equipo decidió continuar, apostando a una estrategia de largo aliento y gestión de neumáticos para intentar recuperar posiciones ante posibles eventualidades.
La carrera se transformó entonces en una prueba de resistencia y carácter. Mantener el ritmo competitivo con un monoplaza inestable requirió una concentración absoluta por parte del joven de Pilar. Si bien los puntos quedaron lejos en esta ocasión, el valor de terminar la carrera es inmenso para un novato en la categoría.
El argentino describió la situación con crudeza, al término de la carrera: "Tenía cero grip... no se podía doblar. Cada vez que intentaba acelerar o cargar la rueda trasera, se movía. No sé si era por los daños o qué, pero hoy fue un desastre. Muy mala carrera", dijo en ESPN.
Sanciones en la recta final
Mientras Colapinto luchaba con un auto dañado, la punta se mantuvo en manos de Max Verstappen, que ganó de punta a punta y se mantuvo en la pelea por el título. Lando Norris fue segundo y George Russell completó el podio.
Sin embargo, tras la bandera final, surgió una situación inesperada: la FIA penalizó a los dos McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri, por incumplimiento en la cantidad mínima de combustible al finalizar la carrera.
El calendario no da respiro y la revancha está a la vuelta de la esquina. Con 58 puntos todavía en disputa en el campeonato, la atención se centra ahora en el Gran Premio de Qatar. Del 28 al 30 de noviembre, Colapinto tendrá una nueva oportunidad para transformar la experiencia de Las Vegas en fortaleza y volver a pelear por la zona de puntos en un circuito que exigirá lo mejor de su manejo.