El Barcelona de Hansi Flick continúa demostrando que sabe sufrir y recuperarse. En su visita al Eden Arena por la Jornada 7 de la UEFA Champions League, el equipo español se llevó una victoria fundamental por 4-2 ante el Slavia Praga, en un encuentro que tuvo de todo: desde la consolidación de nuevas figuras hasta errores inesperados de sus referentes.
La noche empezó cuesta arriba para el Barça, ya que el delantero checo Vasil Kušej sorprendió a todos abriendo el marcador apenas a los 10 minutos. Sin embargo, apareció la figura de la noche: Fermín López Marín. El joven mediocampista español se cargó el equipo al hombro y, con un doblete letal (a los 34' y 42'), dio vuelta el resultado antes de irse al descanso.
El blooper de Lewandowski y la reacción final
Cuando el primer tiempo se terminaba, ocurrió lo impensado: Robert Lewandowski marcó un gol en contra que le dio el empate transitorio al conjunto local. Lejos de desanimarse por el error de su goleador, el Barcelona salió al complemento con una mentalidad renovadora.
Dani Olmo volvió a demostrar su jerarquía con un remate preciso a los 18 minutos del segundo tiempo para poner el 3-2. Finalmente, el fútbol da revancha: Lewandowski se redimió anotando el 4-2 definitivo a los 25 minutos, sellando una victoria que ubica al Barcelona en el noveno puesto, manteniendo vivas las aspiraciones de clasificación directa.
El Bayern Múnich no le pierde pisada
En otro de los duelos destacados de la jornada, el Bayern Múnich venció 2-0 al Union Saint-Gilloise en el Allianz Arena. El gran protagonista fue Harry Kane, quien destrabó un partido cerrado con dos goles en apenas tres minutos durante el inicio del segundo tiempo.
Pese a la expulsión del defensor Kim Min-jae, los alemanes supieron administrar la ventaja para quedar como únicos escoltas en la tabla general.
Otros resultados de la jornada 7
La fecha europea dejó un saldo de muchos goles y victorias de los favoritos:
Liverpool goleó 3-0 al Marsella.
Juventus se impuso 2-0 ante el Benfica.
Chelsea sufrió pero venció 1-0 al Pafos FC.
Newcastle demostró su poderío con un 3-0 sobre el PSV.