Tenis

David Nalbandian recordó la final de la Copa Davis 2008 con autocríticas e internas

David Nalbandian repasó la final de la Copa Davis 2008, apuntó a la preparación del equipo y dejó duras reflexiones.

Por Ciudadano.News

El recuerdo de Nalbandian de la Davis 2008. — FOTO: X

La final de la Copa Davis 2008 sigue siendo una herida abierta para el tenis argentino y David Nalbandian no dudó en reabrir el debate. 

El ex número tres del mundo recordó aquella serie disputada en Mar del Plata, donde Argentina cayó 3-1 ante España, y fue categórico: "Fue una serie que tendríamos que haber ganado, sin ninguna duda. Llegamos todos los que jugamos en distinta sintonía".

La final de Copa Davis que Argentina dejó pasar

El equipo argentino, conducido por Alberto Mancini, estaba integrado por Juan Martín del Potro, David Nalbandian, José Acasuso y Agustín Calleri. Del otro lado, España llegó sin su máxima figura, Rafael Nadal, una ausencia que alimentó aún más la sensación de oportunidad desperdiciada.

Uno de los primeros puntos de conflicto fue la elección de la sede. Nalbandian recordó que inicialmente se había propuesto Córdoba, pensando en incomodar a Nadal con la altura, pero finalmente se optó por Mar del Plata. "Cuando él se lesionó, Mar del Plata nos beneficiaba porque era España, que es incluso más fuerte que nosotros en polvo de ladrillo. El lugar estuvo perfecto. Pasaron cosas que no me gustaron, pero era jugar y ganar", explicó en una entrevista con Clank.

La autocrítica de Nalbandian y el caso Del Potro

La serie comenzó de manera ideal para Argentina con la victoria de Nalbandian ante David Ferrer. Sin embargo, el golpe inesperado llegó con la derrota de un joven Del Potro, de apenas 20 años, frente a Feliciano López. Sobre ese punto, el cordobés fue muy crítico: "Sentí que Del Potro llegó con poca energía. Él se estaba quedando sin batería y fue al Masters. Una final de la Davis no es algo que tengas todos los días y te tenés que preparar".

Nalbandian incluso fue más allá al analizar ese cruce puntual: "Contra Feliciano, no debería perder. Juega 1000 partidos y creo que gana 1002".

El segundo día marcó un punto de quiebre definitivo. España se quedó con el dobles y pasó al frente en la serie, lo que generó un cimbronazo interno en el equipo argentino. Las decisiones posteriores terminaron de desordenar el panorama.

"Juan Martín no quiso jugar el cuarto punto y Calleri, que no esperaba tener que jugar el single, tampoco. Le tocó jugar a Chucho Acasuso, que no estaba ni para el doble", lamentó Nalbandian.

Finalmente, Fernando Verdasco venció a Acasuso en cinco sets y España levantó la Ensaladera. Para Nalbandian, aquella final no se perdió solo en la cancha, sino también en la preparación, la energía y la falta de sintonía interna. Un análisis crudo que vuelve a poner en discusión una de las finales más dolorosas del deporte argentino.