La investigación, que se centró en un partido de dobles del ITF World Tennis Tour en 2022, reveló una trama de irregularidades que el jugador de 21 años no pudo desmentir. Según el organismo, Maikel Villalona fue hallado culpable de cinco faltas graves, entre las que se destacan la manipulación de resultados y la recepción de dinero proveniente de apuestas.
Además, el informe técnico señala que el deportista incurrió en la omisión de denunciar estrategias corruptas, una obligación ineludible para cualquier profesional del circuito.
Falta de cooperación y admisión de culpa
Un factor determinante para la severidad del castigo fue la actitud del jugador ante las autoridades. La ITIA reveló que Villalona se negó a cooperar con la investigación, ignorando sistemáticamente cinco solicitudes de entrevista realizadas a principios de 2025.
Al no presentar defensa ante las acusaciones, el tenista admitió automáticamente su responsabilidad. Como consecuencia, además del tiempo fuera de las canchas, deberá abonar una multa de 10.000 dólares (aproximadamente 8.500 euros).
Un castigo sin retorno
La sanción, que entró en vigor el pasado 30 de octubre, prohíbe a Villalona participar en cualquier actividad relacionada con el tenis profesional. Esto incluye jugar, entrenar o incluso asistir como espectador a eventos organizados por la ATP, WTA y la Federación Internacional de Tenis (ITF).
Al decidir no recurrir el castigo, la carrera del joven dominicano —que actualmente no figura en el ranking mundial— queda virtualmente estancada hasta bien entrado el año 2029.