Jenson Button, el campeón de la Fórmula 1 en 2009, confirmó que la próximas 8 Horas de Baréin (8 de noviembre) será su despedida final. A sus 45 años, el británico siente que su vida profesional se ha vuelto demasiado demandante, lo cual está afectando su rol como padre.
"Esta será mi última carrera. Siempre me ha gustado Bahréin; creo que es un circuito divertido y voy a disfrutarlo al máximo porque este será el final de mi carrera profesional como piloto", expresó Button durante la entrevista. El tiempo que debe dedicar a la competición, tanto con su equipo Cadillac Hertz Jota en el WEC como en viajes, ya no es justo para su familia.
"Mis hijos tienen cuatro y seis años, y cuando estás fuera una semana te pierdes tantas cosas; este tiempo no vuelve", una conmovedora declaración revela el motivo de su decisión: Button quiere empezar a pasar más tiempo con sus hijos, priorizando su vida personal sobre la carrera profesional de 25 años.
El campeón que desafió a los grandes
La trayectoria de Button se remonta al año 2000, cuando debutó en la máxima categoría con Williams. Tras pasar por Renault, el piloto recaló en BAR (British American Racing) en 2003, donde comenzó a demostrar su talento, consiguiendo diez podios y un tercer puesto en el Mundial de 2004.
Su primera victoria en la F1 llegó en 2006, durante el Gran Premio de Hungría. El punto culminante llegó en 2009, cuando Ross Brawn rescató a la estructura de Honda. Button no solo compitió ese año, sino que conquistó su primer y único campeonato mundial de F1.
Su vida post campeón mundial
En 2010, fichó por McLaren, donde compartió garage con Lewis Hamilton. Durante ese periodo, Jenson Button no solo fue compañero del heptacampeón, sino que lo superó en varias ocasiones en el campeonato, logrando sus últimas ocho victorias en la Fórmula 1.
Finalmente, tras dejar la F1 después de 16 años y un total de 15 victorias y 50 podios, continuó compitiendo en el WEC con el equipo Hertz Jota, donde consiguió una pole position y un podio en su última temporada. Tras 25 años compitiendo, las 8 Horas de Baréin representarán el adiós definitivo del piloto británico a las pistas, aunque se espera que continúe en su rol de comentarista habitual para las retransmisiones de F1.
