La noticia sacudió tanto al mundo del fútbol como al del tenis: Bastian Schweinsteiger (40) y Ana Ivanovic (37), dos íconos del deporte mundial, estarían atravesando una separación tras casi diez años de casados. Aunque ninguno de los dos ha confirmado oficialmente la ruptura, medios europeos como Bild aseguran que la pareja lleva meses distanciada, lo que habría generado un quiebre en la relación que comenzó en 2014.
Distancia física y una dinámica familiar en crisis
Según reportes recientes, el exfutbolista alemán se encuentra actualmente en Yakarta, Indonesia, mientras que Ivanovic reside con sus hijos en Belgrado, Serbia. La diferencia de agendas, sumada a las obligaciones profesionales de Schweinsteiger como comentarista deportivo, habrían dificultado la vida familiar. La extenista, retirada del circuito en el 2016, ha mantenido un perfil más ligado al ámbito doméstico y comercial, lo que, según fuentes cercanas, habría profundizado la distancia emocional entre ambos.
Una pareja con escasa vida pública en los últimos meses
Los rumores de crisis cobraron fuerza debido a la ausencia de apariciones públicas conjuntas en los últimos tiempos. La última vez que se los vio en un evento fue en septiembre de 2024, durante la Laver Cup en Berlín. En redes sociales, el último posteo compartido se remonta a diciembre del año pasado, cuando visitaron un mercado navideño en Viena. Más allá de una historia reciente en Instagram para una campaña de moda, no hubo gestos que desmientan los trascendidos.
Sin declaraciones, pero con versiones contundentes
Pese a la insistencia de los medios alemanes, el entorno de Schweinsteiger evitó hacer comentarios sobre su situación con Ivanovic. La falta de desmentidas formales alimenta las especulaciones sobre un divorcio inminente. Según los periodistas de Bild, amigos cercanos de la pareja señalan que la convivencia se volvió cada vez más difícil, en especial por la constante ausencia del exjugador, algo que habría generado tensión y desgaste en la relación.
Una historia de amor entre campeones
La pareja se conoció en Nueva York y oficializó su relación con una romántica boda en Venecia, en julio de 2016. Por entonces, Schweinsteiger brillaba en el Manchester United, luego de haber ganado el Mundial 2014 con Alemania. Ivanovic, por su parte, ya se había retirado como una de las mejores tenistas de su generación, con 15 títulos WTA y un Roland Garros en su historial. Juntos, formaron una de las duplas más admiradas del deporte europeo, combinando carisma, éxito y discreción.