La mañana del lunes estuvo marcada por una noticia que conmovió al mundo entero: el fallecimiento del papa Francisco, a los 88 años, en la residencia Santa Marta del Vaticano.
Jorge Mario Bergoglio, pontífice argentino, murió a causa de un derrame cerebral, según lo confirmaron fuentes oficiales. Su partida deja un enorme vacío en la Iglesia católica, pero también en su círculo íntimo y su familia, con quienes siempre compartió su amor por San Lorenzo, el club de sus amores.
Entre los que más sintieron su partida está Felipe Bergoglio, joven futbolista argentino que actualmente milita en el Castiglionese 1919, equipo de la Serie D italiana. Hijo del primo del Papa, Felipe es sobrino-nieto del fallecido líder religioso y también comparte la pasión por el Ciclón. Su vínculo con Jorge Mario Bergoglio no es solo genealógico: lo siente como una parte esencial de su historia.
"Cuando fue elegido Papa, yo tenía unos 10 años, pero lo recuerdo como si fuera ayer. Fue un momento de mucha alegría en mi casa", contó Felipe en una entrevista con el diario italiano La Nazione en agosto de 2024. En ese entonces, algunos en Italia pensaron que el Papa era su abuelo. Aunque la relación directa es otra, la conexión afectiva es muy fuerte. "Mi papá me decía que Francisco preguntaba seguido por nosotros. Aunque vivíamos lejos en Argentina, siempre hubo una cercanía espiritual", explicó.
Esa herencia familiar lo acompaña también dentro del vestuario. "Mis compañeros me piden bendiciones antes de los partidos o cuando se lesionan", relata entre risas. "Ya me acostumbré. Ser un Bergoglio es un orgullo. Llevar este apellido no es una carga, al contrario, lo vivo con mucha alegría."
Nacido en Córdoba, Felipe dio sus primeros pasos futbolísticos en el Club Lasallano, donde debutó en Primera en 2022. Al año siguiente, se mudó a Europa junto a su padre por razones laborales y se instaló en Misano Adriático. De allí pasó al club Trestina y actualmente juega a préstamo en Castiglionese 1919, donde su apellido no pasa desapercibido.
El legado de Francisco, además de haber dejado huella en millones de personas en el mundo, también continúa vivo en la figura de su joven sobrino-nieto, quien combina fútbol, fe y familia en cada paso que da en su carrera.

