El fondo del mar argentino sigue revelando secretos inesperados y una reciente expedición científica coordinada por el CONICET y un equipo internacional de biólogos marinos logró documentar especies marinas raras nunca antes vistas en el talud continental, a más de 3.900 metros de profundidad.
El hallazgo de especies marinas raras en el mar argentino
Este territorio inexplorado mostró una biodiversidad asombrosa que incluye especies marinas raras tan singulares como esponjas carnívoras, peces que emiten luz y organismos aún sin nombre. La tecnología utilizada, como robots submarinos y cámaras de alta resolución, permitió filmar en tiempo real a estos seres, muchos de los cuales habitan zonas donde la luz solar jamás penetra.
El robot que encontró las especies marinas más extrañas
A bordo del buque Falkor, la misión desplegó el vehículo submarino SuBastian, que recorrió las profundidades frente a la costa de Mar del Plata. Allí registró más de 25 especies marinas raras, algunas catalogadas por primera vez en territorio argentino. Lo más llamativo fue la aparición de una esponja que se alimenta de crustáceos, una conducta atípica para este tipo de organismo, y peces bioluminiscentes que nadan en completa oscuridad.
Criaturas extraordinarias del océano profundo argentino
- Esponjas carnívoras adheridas a paredes submarinas.
- Peces de cuerpo transparente que emiten destellos azulados.
- Estrellas de mar con brazos múltiples y movimientos reptantes.
- Crustáceos de gran tamaño que flotan sin dirección definida.
- Corales blandos con pigmentos fluorescentes.
- Ofiuroideos que giran sobre sí mismos con precisión matemática.
La importancia de descubrir nuevas especies marinas
Cada hallazgo en estas campañas representa más que una rareza visual: son indicadores biológicos clave para entender el estado del océano. Muchas de estas especies marinas raras viven en condiciones extremas, donde la presión es altísima y los nutrientes escasos, lo que las convierte en modelos de estudio para la biotecnología y la medicina.
¿Por qué estas especies marinas no habían sido vistas antes?
La respuesta está en la profundidad. Hasta ahora, las campañas oceanográficas argentinas rara vez habían alcanzado zonas abisales de más de 3.000 metros. Gracias a la colaboración internacional y el uso de robots como SuBastian, se pudo acceder a ecosistemas prácticamente vírgenes. Las especies marinas raras que habitan allí no tienen contacto con las capas superiores del océano y viven en aislamiento extremo, lo que explica por qué muchas presentan rasgos únicos que no se repiten en otras regiones del mundo.
El futuro de la ciencia marina en Argentina
Este tipo de hallazgos marca un antes y un después en el estudio de las especies marinas raras del país. La comunidad científica ya planea nuevas campañas para recorrer otras zonas inexploradas del talud continental. Cada misión del CONICET abre la posibilidad de encontrar más especies marinas desconocidas, ampliar el catálogo biológico nacional y reforzar el rol de la ciencia argentina en los debates globales sobre biodiversidad.

