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¿A qué edad conviene darles un celular a los chicos? La advertencia desde la ciencia

Cada vez más niños acceden a celulares a edades tempranas, pero ¿qué efectos tiene eso en su desarrollo emocional y mental?

Fernando García

Por Fernando García

30 Julio de 2025 - 15:45

Imagen ilustrativa.
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30 Julio de 2025 / Ciudadano News / Sociedad

El debate sobre la edad adecuada para entregar un celular a los niños vuelve al centro de la escena. Esta vez, con la voz experta del psiquiatra y doctor en salud mental Fernando Taragano, quien explicó en diálogo con El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch), que el uso de dispositivos móviles sin una mediación adulta adaptada al nivel madurativo del niño puede convertirse en un riesgo con consecuencias profundas para el desarrollo psíquico.

"Si le vamos a dar al niño un celular que nosotros usamos con tanta libertad y sin ningún tipo de restricción, todas las recomendaciones indican que debería ser recién a partir de los 10 o 12 años", afirmó Taragano. Y agregó una metáfora elocuente: "Uno le puede dar un violín a un niño de tres años, pero recién a los 12 va a poder tocarlo con propiedad. Con el celular deberíamos pensar igual".

Desde su mirada, el problema no radica en la tecnología en sí, sino en cómo y cuándo se introduce en la vida de los niños. Según su análisis, no se puede esperar que un niño de 3, 8 o 10 años tenga "la ductilidad, el raciocinio y la madurez necesaria para manejar un teléfono que los adultos muchas veces usamos mal".

Taragano advierte que no se trata de prohibir el acceso, sino de ofrecer dispositivos adecuados al momento evolutivo de cada niño: "No es imposible pensar en teléfonos diseñados para los 5, 8 o 12 años. Lo espantoso es darles a los chicos el mismo aparato que usan los adultos, o decirles que no pueden usarlo mientras ven que sus padres y hermanos mayores sí lo hacen. Eso termina generando frustración y peor uso posterior".

Trastornos en aumento desde la pandemia

Durante la entrevista, el psiquiatra también hizo foco en cómo la pandemia expuso y profundizó los efectos negativos del uso desregulado de pantallas: "Aumentaron tres cosas: los niveles de ansiedad, los problemas en la construcción de la identidad y los trastornos alimentarios, especialmente en niñas".

Para Taragano, las redes sociales —accesibles desde los celulares— provocan una "externalización" de la autoestima: "Una persona que está del otro lado del planeta te linkea y eso impacta en tu identidad. Estamos regalando la construcción de nuestra imagen a un medio tecnológico, con todos los riesgos que eso implica".

Madurez versus dopamina

La hiperestimulación inmediata que producen los celulares compite, según Taragano, con el desarrollo de habilidades esenciales para la vida adulta: "Es una batalla desequilibrada entre la dopamina inmediata de las pantallas y el desarrollo de la creatividad, el ingenio y la madurez, que son los que el día de mañana te van a dar trabajo".

Por eso, llamó a los adultos a hacer un esfuerzo por estimular otras formas de juego: lápiz y papel, cubos, trencitos, juegos de ingenio. "Es una tarea para padres y abuelos. Lo fácil es dejar que la pantalla entretenga. Lo difícil, pero esencial, es enseñar a crear", remarcó.

Un uso inteligente, no una renuncia

Lejos de demonizar la tecnología, el especialista propone otra mirada: "Nadie sabe aún los beneficios reales que podría tener el uso del celular desde edades tempranas si lo encauzamos adecuadamente. Pero lo cierto es que estamos perdiendo oportunidades enormes de potenciar la creatividad y la madurez con un empleo bien orientado de estas herramientas".

Como ejemplo, citó los dispositivos diseñados por edad —como algunos modelos del mercado que limitan funciones y amplifican contenidos educativos— y también la integración inteligente de tecnología en las aulas: "Hoy es imposible pensar en una educación sin herramientas digitales. Lo clave es que estén al servicio del aprendizaje, de manera pedagógica y programada".

Y cerró con una autocrítica necesaria: "Para lograrlo, primero tenemos que reconocer que los adultos somos muchas veces los primeros en usar mal los celulares".

Repasá la entrevista completa:

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