Mientras Matt Bete tomaba una siesta al lado de su pileta el domingo por la tarde, un intruso decidió acercarse. Era un oso de tamaño medio que merodeaba sediento por el lugar y, al parecer, se sintió atraido por la piscina que estaba a metros de donde el propietario descansaba. Después de hidratarse, se acercó al durmiente, lo tocó levemente y salió disparado al notar que se había despertado.
El video fue registrado por una cámara de seguridad de la casa y luego difundido en redes sociales por la pareja del hombre.