El cotejo entre Carlton Athletic y Ilkley Town se desarrollaba normalmente hasta el momento en que una alpaca que había escapado de una granja cercana irrumpió en el campo de juego. Durante más o menos 20 minutos, los presentes intentaron espantar sin hacerle daño al animal, que por momentos se abalanzaba sobre los jugadores que tenía cerca.
Según declararon algunos futbolistas, el encuentro se detuvo por tanto tiempo que sus cuerpos se enfriaron, y volver al ritmo del juego les costó más que lo habitual. "He visto y jugado al fútbol por 40 años y nunca presencié algo así", aseguró Richard Giles, presidente del equipo que ganó el encuentro por 2 a 0.