Miles de manifestantes salieron a las calles en varios puntos de la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos, para protestar contra las redadas migratorias y las deportaciones ejecutadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), por orden de la Casa Blanca.
Las redadas provocaron tensión y movilizaciones en distintas zonas de la ciudad. Los manifestantes denunciaron que estas medidas representan tácticas intimidatorias contra las comunidades inmigrantes. Las protestas continuaron durante el sábado y el domingo.
Según informó la agencia AP, las tensiones escalaron el domingo cuando miles de personas se volcaron a las calles en respuesta al inusual despliegue de la Guardia Nacional ordenado por el presidente Donald Trump.
Las imágenes difundidas en redes sociales mostraron a manifestantes bloqueando una importante autopista e incendiando vehículos autónomos. Mientras las fuerzas del orden respondían con gases lacrimógenos, balas de goma y granadas aturdidoras para dispersar a la multitud.
Algunos agentes patrullaban las calles a caballo, mientras que otros, equipados con material antidisturbios, se alineaban junto a las tropas de la Guardia Nacional desplegadas para proteger instalaciones federales.
