Kira Beltrán amaba a su perrito, quien fue su mejor amigo por 18 años. Gizmo, ya estaba sordo y casi ciego, disfrutó hasta el último momento del amor de su dueña, visitando lugares queridos en un último paseo, antes de su muerte.
La grabación, muestra a ambos listos para ir a Dutch Bros, para un puppuccino, una taza llena de crema batida y golosinas para perros, para después ir a Westie-Bichon por un paseo y marcando su territorio por última vez.
Al final se puede ver a Gizmo mordisqueando golosinas y siendo acariciado por Kira y su madre, Shelly Beltran.
Además de estar ciego y sordo, el can tenía artritis en el hombro derecho y necesitaba usar pañales.
“Él realmente era parte de nuestra familia, y necesitaba asegurarme de que su último día estuviera lleno de infinitas cantidades de amor y comida”, dijo Kira.
Luego expresó lo mucho que le hará falta su compañero ahora que no está: “Extraño mucho tenerlo cerca, pero estoy más feliz de saber que su dolor ha terminado”.