La viral "denuncia" de Ivet Playà contra Alejandro Sanz: "Me mandaba mensajes..."
La joven catalana compartió en redes sociales su experiencia con Alejandro Sanz, relatando cómo pasó de ser una admiradora adolescente a vivir una relación que describe como una pesadilla emocional.
Ivet Playà (26) es una joven catalana que decidió compartir públicamente su historia con el cantante español Alejandro Sanz (56). Su denuncia en redes sociales no pasó desapercibida y puso al artista español en el centro de la polémica.
La joven expuso al cantante a través de TikTok, donde reveló cómo el vínculo que mantenía con él —a quien admiraba desde la adolescencia— fue evolucionando con el tiempo hasta convertirse, según sus propias palabras, en "una pesadilla".
"Yo era su fan y él me siguió en redes sociales, y yo alucinaba con que alguien como él, tan famoso y tan querido por todo el mundo. Me mandaba mensajes privados, me comentaba las fotos o incluso, publicaba cosas mías en sus redes", relató.
Alejandro Sanz en el centro de la polémica.
Además, contó que "el vínculo fue a más y quedamos por primera vez en privado cuando yo tenía 18 años. Él tenía 49 en ese momento". "Para mí ha sido muy duro asumir que Alejandro Sanz sabía perfectamente lo que yo era, desde el principio lo sabía", describió.
"Yo era una niña, una niña que con 19 años se puso a trabajar de dependienta para recorrerse toda España, detrás de él. Me hice 10 conciertos en un mes y medio y él lo sabía. Jugó con mis sueños, jugó con mi ilusión", afirmó.
Alejandro Sanz: ¿cómo era su relación?
La joven expresó que a sus 22 años dejó su hogar en Barcelona "para mudarme a Madrid sola porque Alejandro Sanz me contrató para trabajar para él". "En esa época no sé realmente el motivo, pero nos espiaban las conversaciones que manteníamos por privado. La verdad es que, yo al menos, no tengo nada ni tenía nada que esconder", apuntó.
"Mi vínculo personal con Alejandro Sanz fue irremediable y se convirtió en íntimo y sexual. Se suponía que estaba viviendo un sueño, un sueño más de su mano, pero la realidad es que se convirtió en una terrible pesadilla", agregó.
Sin embargo, aclara que no lo acusa de delitos y señala sentirse profundamente afectada por la experiencia. "Me ha dejado rota. Me sentí humillada y sobrepasada", expresa con emoción".