El encuentro entre el MAC HKB Ujbuda y el Fehervari Titanok de la liga húngara de hockey sobre hielo fue el escenario de un episodio que los fans del deporte guardarán por muchos años en su memoria. Lo mismo sucederá para el novato de 18 años, Marko Csollak, que hoy está en boca de todo el mundo por haber mostrado su inexperiencia durante el partido, y no precisamente en cuestiones que tengan que ver con el juego.
Es que, cuando el reloj promediaba los 8 minutos de juego, el joven deportista logró meter su primer gol desde que integra la plantilla profesional del MAC HKB Ujbuda y decidió festejarlo abalanzándose contra el vidriado lateral que recubre la pista. Para su sorpresa, el material no resistió el impacto y cedió rompiéndose en mil pedazos.