El video compartido por la veterinaria Nikki Smee muestra el momento definitivo del tratamiento que las profesionales debieron llevar adelante para salvar a la serpiente, cuyo organismo no está preparado para digerir semejante pedazo de tela. Al parecer, la ofidia habría sido alimentada sobre la manta y ésta se pegó al alimento, lo que provocó que también la tragara sin querer. Esto podría haber sucedido debido a que, generalmente, na vez que las serpientes han comenzado a comer algo, no pueden parar. Sus dientes se curvan hacia atrás y para vomitar algo primero necesitan digerirlo.
Afortunadamente, y después de una larga intervención, las profesionales lograron extraer la manta y salvarle la vida al animal.