Un grupo de hombres peruanos, oriundos de Pucallpa, conmemora una vez al año haber superado el sufrimiento luego de la traición. Al grito de “cachudos unidos jamás serán vencidos”, superan en grupo la infidelidad más allá de las burlas de muchos. El presidente del sindicato de cornudos, el señor Segundo Ríos, asegura que usar los cuernos y reírse de sí mismos es terapéutico y sanador. “Ser cachudo es doloroso, pero no para tomar decisiones graves como la muerte, como ser perdido, borracho. Hemos hecho esto para curar alamas, para hacer menos atroz este dolor”, dijo el hombre. Los cornudos se esfuerzan en cada detalle de la fiesta y abren un padrón para quienes deseen ser los nuevos asociados. Este año, por primera vez, aceptaron a mujeres.
En la fiesta se bautiza a los nuevos cornudos metiéndolos en una bañera con pintura roja.
Acá están los cornudos de Pucallpa, te los presentamos: