Una joven decidió compartir en sus redes sociales una historia inolvidable que vivió hace nueve años, cuando trabajaba como camarera en un restaurante de alta categoría. Entre los clientes que solía atender, un día le tocó atender a Yanina Latorre (55), una figura mediática argentina que dejó una marca en su memoria, aunque no precisamente por ser reconocida.
El video, compartido en la red social X, acumuló rápidamente miles de reproducciones y comentarios, convirtiéndose en un fenómeno viral.
La joven, que publicó su anécdota con humor, comenzó explicando que siempre mantenía el mismo protocolo de atención sin importar quién fuera el cliente. "Hace nueve años atendí a Yanina Latorre, y mi forma de trabajar no iba a cambiar porque fuera una persona conocida", relató en un video que pronto se viralizó.
La panelista había pedido una entrada de bastones de mozzarella, un plato que también era el favorito de la camarera. "Le llevé el pedido, seguí trabajando y, al regresar, noté que no habían tocado el plato. Entonces les pregunté si querían que se los envolviera para llevar, pero me respondieron que no", relató.
La tentación fue demasiado grande. Al llevar el plato intacto de regreso a la cocina, decidió comérselo. "Yo ganaba muy poco, y esos platos eran carísimos, algo que no podía pagar. Siempre terminaba comiendo las sobras de los clientes", explicó entre risas. "Encima venían con una salsa de tomate deliciosa", añadió.
El momento de vergüenza llegó cuando, tras disfrutar del plato, regresó al salón a seguir atendiendo a Yanina Latorre. "Me miraba con una expresión extraña, entre sorpresa y gracia, y yo no entendía por qué", relató la joven. Fue entonces cuando una compañera le hizo notar el descuido: "Tenía salsa de tomate en la boca. Yanina seguramente se dio cuenta de que me había comido sus sobras".
Lejos de reaccionar con enojo, la actitud de la panelista sorprendió a la camarera. "Al final, me dio una propina muy generosa. Creo que le di pena y pensó que debería usar ese dinero para comprarme algo de comer en el supermercado", concluyó la joven con humor.
La experiencia, que ella describe como "un desastre", terminó siendo un recuerdo inolvidable que hoy comparte con carcajadas. "Prefiero tomarlo con humor, porque esos momentos también forman parte de la vida", cerró la protagonista de esta peculiar historia.