Parece una palabra muy simple, pero ponerla en práctica no es para cualquiera. La definición dice que la empatía es "la capacidad que tiene una persona de comprender las emociones y los sentimientos de los demás, basada en el reconocimiento del otro como similar". Algunas personas carecen de esta empatía, y no pueden (o no quieren) adaptarse a las situaciones.
La gente sin empatía suele tener patrones de comportamiento similares y, sobre todo, coinciden a la hora de decir algunas frases. Muchas de esas frases demuestran que no tienen inteligencia emocional, y menosprecian los sentimientos.
En este mismo sentido, la capacidad de pedir disculpas no está en los planes de los "anti-empatía". Por ese motivo suelen despegarse del problema, o del dolor ajeno, con algunas frases que crean una especie de muralla entre ellos y su sufriente interlocutor. A continuación, la lista de frases más comunes que pronuncian los "anti-empatía".
Yo soy así
Demuestran que no quieren cambiar, ni admiten sus defectos, algo que caracteriza a la gente sin empatía. Todos tenemos virtudes y defectos, y mejorar estos últimos implica un trabajo emocional.
Estás exagerando
Este tipo de frases dejan al descubierto poca inteligencia emocional, al tiempo que son una forma de menospreciar los sentimientos de las personas que los rodean.
Perdón si te hice sentir así
Pedir disculpas de esta manera no es genuino, y traslada toda la responsabilidad a la persona a la que se le está pidiendo perdón, culpándola de sentirse así, a pesar de que las acciones de la persona que se discupla no fueron las correctas.
No es mi problema
Una persona sin empatía no se pondrá en el lugar del otro si este tiene un problema, y tampoco ayudará, demostrando así egoísmo y egocentrismo. Lo único que les preocupa es ellos mismos.
Superalo
Si una persona está pasando por un mal momento, y el otro dice que lo supere de una vez, es señal de que la empatía no está presente. Impedir que una persona atraviese el dolor o las inseguridades de un mal momento significa que allí no hay empatía alguna, y no está en sus planes el preocuparse por los demás.



