En los videos se veía su cara de sorpresa, de no saber qué estaba ocurriendo. Pero en su interior había una mujer que no paraba de llorar por la acumulación de sentimientos. Fue una fiesta en la que más de 10.000 personas fueron testigos de que Juliana Graciela Zalazar se convertía, en aquel 7 de febrero, en la nueva Reina de la Vendimia de Capital.
En diálogo con Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7), la chica, que representó al histórico Club Mendoza de Regatas, compartió sus emociones y su presente, por demás particular. "Esa noche ni siquiera iba contando los votos. Miraba hacia adelante, hacia la nada, esperando a ver qué sucedía. Es que los nervios no te permiten otra cosa. De todos modos, es un orgullo total para mí ser la representante de la Ciudad de Mendoza", comentó.
"La Vendimia es algo que lleva mucho tiempo, insume mucho esfuerzo. Para asumirlo con responsabilidad hay que estar muy comprometida. Es algo muy importante para mí" comenta Juliana, quien hace poco obtuvo su licenciatura en relaciones institucionales, y además es técnica en Ceremonial y Protocolo. "Eso me unió muchas veces a Vendimia: en la facultad nos hacían hacer muchas horas de pasantías, y la Fiesta era el lugar ideal", comenta.
Es que los estudiantes mendocinos de esas carreras tienen un plus a la hora de hacer sus prácticas. Vendimia insume eso: conocer dónde va cada funcionario, qué lugar deben ocupar las soberanas, cómo es la entrada de tal o cual artista, y demás elementos relacionados. "Muchas horas las hice en Vendimia, pero desde adentro. Por ejemplo, iba a buscar gente al aeropuerto. Siempre me gustó mucho ver qué se sentía vivir y ser representante de un departamento tan importante como el de nuestra capital", agregó.
"¿Quién no quisiera estar dentro de una fiesta tan grande que, según la National Geographic, es la más importante al aire libre después del Día de Acción de Gracias, en Estados Unidos?", se pregunta la reina de Capital. "Por eso, este año me dije 'Vamos, a ver qué pasa'. Y sí, estoy muy contenta, disfrutando cada día, y siendo muy consciente de lo que me está pasando".
Amiguera, familiera, viajera. Adjetivos con una rima similar, que sirven para describir a la típica joven mendocina que, ahora, es el rostro y la voz de miles de mendocinos. "Siempre estoy estudiando algo. Siempre estoy haciendo mejoras en mí misma. Me gusta capacitarme, hacer cursos (habla inglés, italiano y portugués), y hacer deporte. El deporte es mi cable a tierra, y soy muy afortunada de tener gente muy linda a mi alrededor", explica emocionada.
Los proyectos de Juliana
Como sucede con cada reina departamental, a Juliana se le pidió que elaborara un proyecto para beneficio de su comunidad. Y en su caso es algo que, como se dijo más arriba, tiene que ver con el deporte. "Me quiero enfocar en el deporte de los niños, el deporte escolar y el federado. Por falta de información no nos damos cuenta de lo importante y beneficioso que es fomentarlo. Hace bien al físico, pero también a la mente, como por ejemplo el manejo de la frustración y el trabajo en equipo", detalla.
Consciente de que el trabajo físico aleja la posibilidad de enfermedades cardiovasculares o diabetes, Juliana apuesta por una sociedad más afecta a proponer actividades. "Estamos dejando de lado eso, y es por culpa de las pantallas. Un club, o una institución, da sentido de pertenencia en los niños. Mi proyecto tiene muchos detalles, y sería feliz de poder cumplirlo y concretarlo", explica la soberana vendimial.


