Escándalo

Elon Musk en el ojo de la tormenta: Grok confesó fallas graves y la creación de material prohibido

El chatbot de xAI reconoció errores en sus filtros que permitieron la difusión de contenido ilegal de menores. Mientras Francia inicia acciones legales, miles de usuarios borran sus fotos por temor.

Por Ciudadano.News

Elon Musk — .

La inteligencia artificial de Elon Musk, conocida como Grok, atraviesa su momento más crítico y ha colocado al magnate nuevamente en el centro de la polémica. En las últimas horas, la herramienta desarrollada por xAI protagonizó un escándalo global tras admitir públicamente que, debido a severas fallas en sus mecanismos de control, permitió la generación de imágenes de menores con escasa ropa dentro de la red social X. La confirmación oficial llegó luego de que varios usuarios viralizaran capturas de pantalla donde se observaba cómo el sistema manipulaba fotografías reales para crear contenido sensible e ilegal.

Grok, de X.

Admisión de culpa y denuncia internacional

Ante la creciente presión social, la propia IA emitió un comunicado reconociendo la gravedad de la situación: "Hay casos aislados en los que los usuarios solicitaron y recibieron imágenes que mostraban a menores". Aunque aseguraron estar trabajando con urgencia para bloquear estos desvíos, la confianza de la comunidad se quebró rápidamente. Miles de usuarias decidieron eliminar sus fotos de perfil ante el temor de ser víctimas de deepfakes de connotación sexual, una tendencia que creció exponencialmente en la plataforma ante la evidente falta de límites de la herramienta.

La situación escaló rápidamente al plano diplomático y judicial. El gobierno de Francia presentó una denuncia formal contra X, acusando a la plataforma de facilitar la difusión de "falsos videos" y contenidos sexistas sin consentimiento. Los ministros franceses enfatizaron que el entorno digital no es "una zona de impunidad" y exigieron a las autoridades europeas que evalúen si la empresa de Musk violó el Reglamento de Servicios Digitales. Mientras xAI promete parches de seguridad, el debate sobre los peligros de una inteligencia artificial sin moderación efectiva sigue más vivo que nunca.