Moda: Adiós al minimalismo, éstas son las tendencias para esta temporada
Las pasarelas reflejan el fin de los looks sobrios y minimalistas. Esta temporada, los diseñadores apuestan a homenajear décadas anteriores y destacar la individualidad.
La primavera ya se siente en Mendoza y las vidrieras empiezan a mostrar lo nuevo. Este 2025, las pasarelas de BAFWEEK y los análisis de expertos coinciden: la moda abandona la sobriedad y apuesta por los detalles y la nostalgia por décadas anteriores.
La actriz Sienna Miller fue la representación del look Boho Chic.
Si estás pensando en actualizar tu guardarropa, la clave está en mezclar romanticismo con toques de otras décadas. Olvidate del minimalismo extremo; esta temporada es para jugar con texturas y siluetas que celebran la individualidad, perfectas para un atardecer en una bodega o una salida por la Arístides.
Transparencias y boho: los opuestos que dominan
Lo que se vio en BAFWEEK, y que confirman medios como Marie Claire e Infobae, es un retorno fuerte del estilo boho chic, pero reversionado. Pensá en detalles artesanales, bordados y flecos que aportan un aire relajado y sofisticado.
Esta temporada dominan los vestidos vaporosos, que resaltan el movimiento y la naturalidad del cuerpo
Pero el verdadero protagonista de la temporada es el juego de opuestos. Por un lado, los vestidos etéreos y vaporosos, con mucho movimiento.
Por el otro, las transparencias se consolidan como la apuesta más audaz. Ya sea en blusas, faldas o detalles sutiles en vestidos, este recurso, que pisa fuerte según diseñadores icónicos, se usa para insinuar y añadir un toque de sensualidad al outfit.
La nostalgia juega un papel crucial
Las generaciones más jóvenes apuestan por referencias a los años 90 y principios de los 2000 (Y2K), especialmente en los cortes de pantalones, el uso de tops y accesorios típicos de aquellos años. También usarán una paleta de colores vibrante, audaz y muy saturada.
Según algunos analistas, la Generación Z, que creció en medio del aislamiento por pandemia, la polarización política, la ansiedad climática y el agotamiento epidémico, busca refugio en la cultura pop de finales de los 90 y principios de los 2000, que consideran más ingenua y flexible socialmente.
Las Millennials, en cambio, buscan looks más osados que los que se vieron en temporadas anteriores, aunque manteniendo un aspecto general de simpleza y logrando estilos que podrían definirse como "etéreos", que contrastan con la vida urbana.
Esto se traduce en prendas versátiles: un vestido transparente sobre un body para la noche, o un top bordado boho con jeans para el día. La paleta de colores, en este caso, se inclina hacia los tonos naturales, pero con acentos vibrantes.
Predominan las telas ligeras y vaporosas que resaltan el movimiento, como la seda, el tul, el encaje y las transparencias, pero con detalles muy delicados como encajes, bordados sutiles, transparencias y brillos ligeros. El maquillaje se mantiene natural y sutil, poniendo el foco en realzar la belleza natural.