El gran dilema

Violencia escolar: entre el conocimiento y la necesidad de recuperar autoridad

En el programa Círculo Político, Guillermina Tiramonti analizó la influencia negativa de la tecnología, la situación económica y la pérdida del respeto al aula como depositaria del conocimiento.

Por Ciudadano.News

El entramado complejo que esconde la violencia en las escuelas. — Imagen: Redes.

Guillermina Tiramonti, especialista en educación, analizóen Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio Twitch), las variables contextuales y los temas vertebrales que están impactando y acrecentando la violencia escolar.

"La escuela es receptora de una sociedad que expresa cada vez más, a través de ese lugar, por qué estamos en un mundo complicado; no solamente por la política, sino porque estamos en un mundo que está pasando de una organización de una cultura, de una forma de comunicación, de convivencia, etc., a otra y, en ese paso, están pasando cosas muy complicadas y para las cuales no estamos preparados". 

Redes y ánimo social

"Una de las cosas que pasa es que pareciera que la violencia se hace muy presente en las relaciones, entre las personas y entre los chicos. Algunos lo atribuyen a la presencia de las redes y, es posible, que algo de eso allá, pero también es probable que las poblaciones pasan por muchas necesidades insatisfechas con su vida y lo expresan violentamente", sostuvo la especialista.

"Las escuelas tienen una doble complejidad, porque no solamente reciben el problema cultural, sino que, además, son instituciones precisamente de transmisión de conocimiento, de la cultura y todo eso está en dudas hoy. Cómo se cría un chico, cuáles son los límites y reglas para los adolescentes, cómo se transmite el conocimiento y el saber, todo eso está entre signos de pregunta y eso pasa con la escuela y, también, las familias y las instituciones formativas están como perdidas".

"Cuando yo iba a la escuela, estaba muy clarito quién tiene la autoridad en el aula y nadie lo discutía. Cuando terminaron el secundario, mis hijas, hace pocos años, ya la autoridad en la escuela había desaparecido; el docente no tenía ningún ejercicio de la misma. Nadie les podía decir lo que debían hacer, nadie podía retar, nadie podía sancionar".

¿La falta de autoridad no es uno de los grandes temas que distorsionaron la convivencia escolar?

"Sí, pero no es solo la escuela, es una sociedad que pasó de estar organizada a través de reglas muy estrictas, donde estaba todo previsto, y qué estaba prohibido y qué no estaba prohibido a una sociedad donde todo está al alcance de la mano, todo es posible y cada uno tiene como que satisfacer su deseo y aspiración. Esto está presente en la escuela, muchas veces en la familia y en la sociedad en general. Entonces, eso genera rispideces y agresión; más entre los chicos adolescentes que necesitan algún marco. No estoy defendiendo un marco prohibitorio, pero tienen que tener algún camino marcado, alguna idea de para dónde hay que ir y para orientarse en la vida. Por otro lado, una tecnología que los provee de la posibilidad de relacionarse entre ellos y alimentar el odio, la bronca, organizar los ataques, etc., estamos en una sociedad muy difícil".

¿El estado está totalmente ausente de toda esta problemática?

"Creo que se le puede hacer muchas imputaciones a los Gobiernos y a la política de estado, pero ahora estamos ante una problemática global y algunos problemas centrales de la sociedad como, por ejemplo, el hecho de que somos ahora una sociedad que tiene más del 40% de la gente en situación de pobreza y esto genera mucha irritación, mucho conflicto, todo eso está presente en una juventud que reacciona, en consecuencia, de esta manera", culminó Guillermina Tiramonti.

Producción Periodística: Martin Gastañaga y Daniel Gallardo.