Energía que fluye

Vibrar alto o vibrar bajo, todos pueden mejorar sus vidas

La neurociencia, epigenética y la física cuántica son algunas de las ciencias que buscan entender la relación entre lo físico, emocional, mental y espiritual mediante el concepto de vibrar alto o bajo.

Por Carlos Fernández Giménez

La cimática es el nombre que se le da al estudio de las vibraciones u ondas de sonido sobre la materia, ya sea agua, aire o incluso el propio cuerpo. — web

"Vibrar alto" es una frase que se utiliza en el ámbito de la espiritualidad y el desarrollo personal para referirse a un estado de alta frecuencia vibratoria, caracterizado por emociones y pensamientos positivos, optimismo y conexión con la energía del universo. 

Implica alejarse de las emociones negativas y enfocarse en la energía positiva para elevar la frecuencia vibratoria y atraer experiencias y circunstancias más favorables para la vida de cada persona. 

Una de las primeras personas en registrar que un cuerpo despliega patrones irregulares fue Galileo Galilei, astrónomo, ingeniero, matemático y físico italiano, relacionado estrechamente con la revolución científica en la época del Renacimiento.

En el siglo pasado, Albert Einstein observó que los átomos presentes en los sólidos vibran debido a su energía térmica. El científico determinó que con la Ley de la Vibración que establece que todo lo que existe en el universo, ya sea visible o invisible, cuando se descompone y es analizado en su forma más básica, consiste en energía pura y existe como una frecuencia o patrón vibratorio. 

Vanessa Provinzano, creadora de refugio Angelical, terapeuta en flores de Bach y máster Reiki, reflexionó en el magazine de Ciudadano News, El Interactivo (lunes a viernes, de 9 a 12, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): "Ante todo, qué es vibrar. En resumen, todas las cosas animadas, inanimadas, los seres humanos tenemos una vibración". 

La frecuencia vibratoria entonces se refiere a la cantidad de subes y bajas que tiene una onda durante un período de tiempo.

"Y la física cuántica lo comprueba. Esto quiere decir cómo va fluyendo nuestra energía. Si vibramos alto significa que elevamos una vibración armoniosa, fluida y abierta. Y vibrar bajito es una energía un poco más densa. Esto no tiene nada que ver con ser bueno o mala persona", indicó. 

Y aclaró: "Esto es cómo es la calidad de nuestros pensamientos y cómo reaccionamos ante los estímulos de la vida. Entonces vibrar es un estado de consciencia. Es cómo me paro frente a la vida y las situaciones. Acá hay que ver creencias limitantes, juicios, etcétera". 

"Entonces, pensemos que soy una persona que estoy todo el tiempo preocupándome, muerta de miedo, negativa, pesimista. Imagínense cómo nos venimos abajo, porque todas esas emociones tienen una frecuencia vibratoria que está medida por la ciencia", señaló.

Añadió que, "la física cuántica en palabras simples dice que somos imanes. Imanes que desarrollamos según como vibramos. Entonces, si vibro bajo, voy a traer situaciones que correspondan. Les debe haber pasado cuando arrancamos un día mal, mala onda y después todo sale mal. Y no es que la vida se ensañe, nosotros lo pedimos inconscientemente". 

"Contrario es vibrar alto, no es un positivismo tóxico. Vibrar alto, es decir, la vida, esto, y qué hago con lo que tengo. Es trabajar internamente para tener una apertura mental. Intentar vibrar más en la gratitud, en el amor. Intentar llevar una vida en un mayor estado de paz, alegría, eso se realiza con trabajo interior y sobre todo con voluntad", explicó.  

Apuntó que, "uno dice, no puede ser que me está pasando siempre esto a mí. Ahí hay algo en mí que lo está atrayendo y ahí está la voluntad. Que es la toma de conciencia y ahí es cuando elijo hacer una terapia, sea psicológica, espiritual, o a través de alguna técnica". 

"Independientemente de la técnica es hacernos responsables al 100% que algo en mí que está atrayendo esto involuntariamente. Pero esto también nos muestra como estamos. Piensen en alguien que se queja todo el tiempo y que todo es negativo y es malo, va a tener más razones para quejarse", dijo. 

Y admitió: "El que agradece lo que tiene, es agradecido por tener lo que hoy tiene. Abrimos la puerta de la abundancia porque también atraemos lo bueno. Cuanto más eleve mi vibración energética, más voy a fluir y un flujo energético de liviandad, atraigo lo mismo. Las situaciones que desde la mente denominamos positivas o buenas es porque vibran en un estado mayor y yo las atraigo a mi vida y todos podemos hacer eso".

"El universo nos ayuda, pero también está nuestro libre albedrío. Entonces vamos a hacer de cuenta que estas personas que nos separan desde que el universo nos cuida. Si soy una persona que trabajo la gratitud, la espiritualidad, rezo, me conecto con el universo, con Dios, pido guía", consideró. 

Aclaró que, "el universo nos va a asistir para decir, mirá a esta persona que no está en tu misma frecuencia vibratoria. Por lo tanto, pasan dos cosas, o nunca llegan a conocerse o se terminan separando. Un ejemplo, un vínculo en donde se pelean, se separan, vuelven y se pelean, la pasan mal". 

"Ahí te das cuenta que a veces las vibraciones no encajan porque esa persona simplemente puede no ser para nosotros y el forzar lo que hace es estancarnos. Y se retroalimenta negativamente todo y el universo a veces pone pancartas de por acá no es, pero ahí vamos, y ahí estamos dormidos, no estamos en conciencia", analizó.

Insistió en que, "el pensamiento es energía. El pensamiento es una vibración per se. Si querés empezar a vibrar más alto, ser consciente de cómo estás pensando y ahí te vas a dar cuenta de que estás atrayendo".

"Ante todo hay que ver los pensamientos y cómo me paro frente a cada situación. Doy un ejemplo. Pobre estas personas en Buenos Aires que se inundaron, la pasaron muy mal, naturalmente nos vamos a enojar. Nos vamos a poner tristes. Las emociones hay que aceptarlas. No hay que reprimirlas y ahora, qué hago con esto que pasó, cómo puedo salir adelante", propuso. 

Manifestó que, "una clave básica, es decir, me voy a abrir a pedir ayuda a algo superior: universo, Dios, ángeles, el nombre que quieras. Porque si estoy vibrando en una situación de miedo y de tristezas y me cuesta salir, algo que muy poca gente hace, es decir, voy a pedir que alguien me salve un poco de esta vibración para que pueda ver otras ideas. Venirme a pedir ayuda o pueda no hundirme más en la tristeza, esto llévalo a cualquier situación". 

"No nos quedemos enganchados en esa situación negativa, intentemos salir pidiendo ayuda a algo superior que nos ayude a desactivar la mente, que se aferra a lo negativo. Porque la mente hace automáticamente eso, hay que desactivarla cambiando. Y después empezamos a decir en conciencia, qué es lo mejor que puedo sacar de esta situación por negativa que parezca, porque siempre hay una bendición escondida", sugirió. 

Marcó un ejemplo de los vínculos, "porque no se me da con esta persona. Porque quizás esta persona no te va a ayudar a crecer. No te va a acompañar y no te va a dar lo que vos más necesitás para evolucionar".

"La mente es un conjunto de creencias que hemos acumulado desde la infancia hasta el presente y hemos creído que es lo mejor para nosotros. Pero dejen que un poder superior nos muestre qué es lo mejor para nosotros. La guía llega, no se necesitan superpoderes, se necesita ser un poco más humilde y decir, me abro para ver qué está bueno para mí", concluyó.