Las mascotas ya no se quedan en casa. Según la Dirección de Comercio Exterior Animal del SENASA, la emisión de certificados para viajar con animales aumentó un 77% este año, confirmando que perros y gatos son parte esencial del plan vacacional familiar. Sin embargo, cruzar la frontera requiere una planificación meticulosa: el documento clave es el Certificado Veterinario Internacional (CVI), cuya obtención depende de las exigencias sanitarias del país de destino y de los tiempos del viajero.
Trámites, costos y la regla de los 30 días
La anticipación es dinero. El costo del CVI varía drásticamente según la urgencia: el trámite normal (72 horas hábiles) cuesta apenas $1.604,20, mientras que hacerlo "muy urgente" (demanda espontánea en el día) se dispara a $44.322,52. Existen opciones intermedias como el trámite urgente de 24 horas o el CVI Digital, ambos con un valor de $22.963,36. El proceso inicia consultando los requisitos del país receptor, visitando a un veterinario particular y finaliza en la oficina del SENASA.
Desde lo sanitario, la veterinaria Heidi Mónica González advierte sobre un plazo fatal: la vacuna antirrábica es obligatoria y debe aplicarse al menos un mes antes del viaje. Además, se exige una desparasitación interna y externa dentro de los 15 días previos. Para el traslado, los expertos recomiendan un ayuno de 8 horas, evitar la sedación salvo casos de hiperactividad extrema, y llevar agua potable propia para evitar problemas gastrointestinales por el cambio de hábitat.