El veto presidencial sigue dando que hablar. En las últimas horas, Javier Milei compartió una cena en la Quinta de Olivos en la que agasajó a los gobernadores "héroes", según él, que lo apoyaron en el tema de la ley de financiamiento universitario. Este homenaje se suma al de los 87 legisladores que votaron a favor del veto a la actualización de jubilaciones.
Estas actitudes repercuten ampliamente en la opinión general. Facundo Londero es politólogo, e integrante de la consultora Zuban Córdoba, quien fue convocado por Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7) para analizar en qué posición se encuentra la imagen de Milei luego de estas decisiones.
"Venimos dando algunos números llamativos -comenta-, que generan cierta alarma para el gobierno nacional, para esta oposición tan heterogénea, y para una sociedad sumida en discursos muy complicados".
Sin embargo, faltan un factor importante que explicaría una baja en la popularidad de Javier Milei: una economía aun débil, que produce grandes problemas para el ciudadano de a pie.
"Ya desde agosto comenzamos a ver una caída de la gestión, que se traduce en una falta de cumplimientos que afectan directamente a la microeconomía, al bolsillo del ciudadano. Hay varias mejoras en lo macroeconómico, con una marcada reducción en la tasa de inflación, pero todo esto no ha repercutido en el bolsillo de la sociedad".
"Todo eso genera un descontento, basado principalmente en una crisis económica que se agudiza. Lo que siempre distingue y cualifica a las gestiones nacionales es el rumbo económico", expresa Londero.
Tener controlada la inflación no es algo que haga repuntar la imagen positiva del presidente, según pontifica el politólogo. "Cuando se produzca esa curva en V, que tanto vende el gobierno nacional, podrá verse si hay una mejora en el poder adquisitivo. La inflación en sí no es el problema: el verdadero problema es el poder adquisitivo, los sueldos que no llegan a fin de mes, los ahorros que se usan para gastos mensuales. Eso va dinamitando la imagen de Milei en ciertos segmentos que, en algún momento, acompañaron la gestión libertaria", detalla el referente de la consultora.
Batallas antipáticas
La suba de los impuestos y servicios por un lado, el tema de los jubilados por el otro, y las auditorías a las universidades por un tercer lugar, han ido minando desde las bases la popularidad de la gestión libertaria en el Ejecutivo.
"Hemos hecho un trabajo de consulta. Allí descubrimos que el 60% de los argentinos está en desacuerdo con las medidas de Milei, sumado a algunas cuestiones discursivas del presidente el sábado pasado, muy criticadas por la opinión pública: que los pobres no llegan a la universidad, algo que el 75% de los argentinos no aprueba; que la universidad es un obstáculo para la movilidad social, algo que el 80% de los argentinos no comparte".
"Muchos ven un discurso ideológico en las palabras del presidente, y allí hay una tensión entre la gestión política y lo que significa para la ciudadanía el tema de las universidades", comentó.
"Hay un descontento de la ciudadanía hacia Javier Milei, porque no ha cumplido las principales promesas de campaña que la población pensaba que serían a corto plazo, como una mejora en la economía en forma discreta y rápida, o el ir en contra de la casta, uno de los caballitos de batalla que más utilizó", comentó Facundo Londero.



