La Argentina atraviesa una situación particular en el ámbito económico, algo que excede lo que puede vivirse en una época electoral. Rodolfo Vargas Arizu, ministro de la Producción de Mendoza, habló en Círculo Político, por Ciudadano News, sobre el reciente Summit de Competitividad Pyme, un encuentro que se realizó en la provincia por primera vez. El evento, organizado por Somos Pyme, contó con una cantidad récord de visitantes, llegando incluso a suspender la venta de entradas.
Si bien la macroeconomía argentina atraviesa dificultades debido a que la inflación "ha bajado mucho, pero la inestabilidad política hace que la tasa haya subido de tal manera que ahoga a cualquiera", Vargas Arizu expresó que, según su análisis, la situación actual es "más política que económica".
Las demandas urgentes del sector Pyme
El encuentro sirvió para debatir el futuro productivo argentino y concentrar las demandas urgentes de la pequeña y mediana empresa. Como conclusión general, el ministro destacó que "los reclamos más acuciantes se enfocan en dos puntos clave: los reclamos son sobre legislación laboral y régimen impositivo. Eso es lo más acuciante que hay, y creo que es el nudo gordiano del presidente Milei después que pasen las elecciones".
El ministro mendocino sostuvo que la inestabilidad actual, sin lugar a dudas, es "política" y que lo que viene "va a estar más centrado en la gobernabilidad que en lo económico". Aseguró que la gobernabilidad tiene que ver con solucionar las problemáticas que reclaman las pequeñas y medianas empresas.
Transformación y diversificación: la nueva matriz productiva
Ante los cambios tecnológicos, la irrupción de la inteligencia artificial y la variación de los gustos de la gente, Vargas Arizu reconoció que existe una necesidad de reconversión productiva. En este panorama, algunas industrias han emergido con gran potencial de inserción. Destacó, por ejemplo, el crecimiento de la industria del conocimiento, que "ha exportado en el año pasado 9000 y pico de millones de dólares y eso no estaba hace 5 años". En contraste, los negocios que estaban montados sobre procesos inflacionarios están padeciendo la coyuntura. Respecto a la vitivinicultura, el ministro reconoció que el consumo baja en todo el mundo, afectando especialmente a los vinos básicos.
En este contexto de reestructuración, el gobierno trabaja en la diversificación productiva, señalando la importancia de "traer minería en el más corto tiempo posible" si se busca cambiar hacia la electromovilidad, debido a la necesidad de cobre. Sobre el caso de Bodega Norton (con 16 cheques sin fondos), el ministro manifestó su preocupación, mencionando que la baja en el volumen de negocio vitivinícola "hace que esto sea delicado", aunque confía en que se solucionará en breve.

