Escándalo en el Fútbol local
Vacaciones y obras familiares: el mapa de los $130 millones que Sperdutti desvió de la Liga Mendocina
El presidente de la Liga Mendocina, Omar Sperdutti, admitió haber transferido fondos millonarios hacia cuentas de su esposa e hijos, además de financiar sus vacaciones personales con dinero de la entidad.
Omar Sperdutti, presidente de la Liga Mendocina de Fútbol, admitió públicamente haber desviado más de 130 millones de pesos hacia empresas pertenecientes a su círculo familiar íntimo. En una serie de declaraciones que rozan el sincericidio, el dirigente confirmó giros millonarios a la constructora de sus hijos y a la firma de transporte de su esposa. Lo más sorprendente fue el reconocimiento de una transferencia de 20 millones de pesos a una agencia de viajes para cubrir sus vacaciones personales, bajo el pretexto de cobrarse una supuesta deuda que la entidad mantenía con él.
Un esquema de contrataciones familiares y falta de control
Las irregularidades detectadas e impulsadas ante la Dirección de Personas Jurídicas incluyen 108,3 millones de pesos para la refacción de la sede de calle Garibaldi, adjudicada a la empresa Transosgui S.A., propiedad de los hijos de Sperdutti. Pese al evidente conflicto de intereses, el dirigente justificó la maniobra asegurando que se presentaron otros presupuestos y el familiar era "el más barato". Además, otros 21 millones de pesos fueron derivados a la empresa de su mujer para el transporte de selecciones, alegando una supuesta "urgencia".
La falta de transparencia se agrava al conocerse que el contador de la Comisión Revisora de Cuentas es, al mismo tiempo, empleado de la empresa familiar que realiza las obras. A esto se suma el polémico negocio de los certificados médicos, donde la Liga retiene el 40% de cada estudio, generando una caja proyectada de 180 millones de pesos a costa de los jugadores. Mientras el Gobierno provincial evalúa una posible intervención, Sperdutti sostiene que su accionar no representa un delito y se niega a renunciar, dejando a la institución en una crisis de legitimidad sin precedentes.