En un clima hostil, los estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) se reunieron en asamblea y decidieron tomar el Rectorado. La decisión se tomó en respuesta al veto presidencial a la modificación del presupuesto universitario, una medida que ha generado gran controversia y movilización estudiantil.
Carolina Álvarez, representante de la asamblea Interfacultades, explicó: "Estamos realizando la toma del rectorado con más de 300 estudiantes y algunos docentes y se está desarrollando una asamblea ahora. Nosotros venimos impulsando esta asamblea como una exigencia para que se convoque a definir una acción común con un espacio de coordinación", puntualizó.
Exigencias y plan de acción
"La idea inicial era tomar la Facultad de Ciencias Políticas, pero por posición del centro de estudiantes se decidió tomar el rectorado", comentó Álvarez. "Consideramos que es lo más democrático y horizontal que seamos los estudiantes quienes decidimos cómo enfrentar el debate por el veto presidencial.
Vamos a hacer vigilia esta noche y veremos qué define la asamblea. El eje de lucha es que aumenten la partida presupuestaria para la Universidad y no solo hablamos de cuestiones edilicias sino con la calidad educativa.
También tenemos la exigencia de más horas de cursado, que haya un triple turno por la noche para quienes trabajan y el aumento de las becas para que los estudiantes no abandonen porque la deserción es terrible", agregó.
Tensión en el campus
En el predio del campus universitario en el Parque General San Martín en la Ciudad de Mendoza, varios móviles policiales se mantenían en alerta en las proximidades del edificio que aloja al Rectorado. La presencia policial añade una capa de tensión a una situación ya de por sí delicada, mientras los estudiantes se preparan para una larga noche de vigilia y debate.
La toma del Rectorado por parte de los estudiantes de la UNCuyo refleja la creciente insatisfacción y la demanda de una mayor inversión en la educación pública, en un contexto de decisiones políticas controvertidas y un clima de incertidumbre para el futuro académico.

