Una tortuga de 100 años es madre por primera vez y renueva la esperanza de su especie
El zoológico de Filadelfia celebra el nacimiento de cuatro crías de tortuga de las Islas Galápagos, un hito que impulsa la conservación de una especie en grave peligro de extinción.
La historia de Mommy, una tortuga gigante de las Islas Galápagos que ha vivido más de nueve décadas en el zoológico de Filadelfia, se convirtió en motivo de celebración mundial: a sus 100 años, fue madre por primera vez. Junto a su compañero Abrazzo, estos ejemplares de la región occidental de Santa Cruz dieron lugar al nacimiento de cuatro crías hembras. Esta hazaña marca un avance clave en los esfuerzos de preservación de especies en peligro crítico, dentro de uno de los programas de conservación más antiguos de Estados Unidos.
El histórico primer nacimiento de Mommy a sus 100 años
El primer nacimiento ocurrió el pasado 27 de febrero, seguido rápidamente por las demás eclosiones, todas monitoreadas de cerca por el equipo de cuidado animal del zoológico. Mommy, quien llegó en 1932 al recinto, se convirtió en la madre primeriza más longeva registrada en la historia de la institución. Abrazzo, en tanto, se integró al zoológico en 2020, tras vivir en Carolina del Sur, y formó parte de otro exitoso programa de reproducción de tortugas de Galápagos. Los especialistas informaron que las pequeñas tortugas pesan actualmente entre 70 y 80 gramos y crecen en un ambiente controlado fuera de la vista del público.
Una nueva generación que promete asegurar la especie
Jo-Elle Mogerman, presidenta y directora ejecutiva del zoológico de Filadelfia, destacó que el objetivo es ambicioso: lograr que las crías formen parte de una sólida población de tortugas galapagueñas dentro de un siglo. En noviembre de 2024, Mommy depositó 16 huevos que fueron incubados artificialmente, dado que la temperatura juega un rol decisivo en el sexo de las crías. Aunque la incubación se dividió para favorecer una distribución de sexos, hasta ahora sólo hembras han emergido.
Un cuidadoso proceso de incubación artificial para preservar la vida
Antes de este acontecimiento, en todos los zoológicos de Estados Unidos había apenas 44 ejemplares de tortugas gigantes de Santa Cruz occidental. Por eso, el nacimiento de estas nuevas crías aporta un linaje genético vital para el futuro de la especie. Según explicó Ashley Ortega, coordinadora del Programa de Sostenibilidad de la Asociación de Zoológicos y Acuarios, este evento constituye una inyección de esperanza para conservar la diversidad genética y garantizar la continuidad de estos gigantes ancestrales.
Una tortuga gigante de Galápagos se convirtió en madre primeriza en el zoológico de Filadelfia.
La genética de las nuevas crías para la biodiversidad
Sin embargo, la situación en la naturaleza sigue siendo crítica. La tortuga gigante de Santa Cruz enfrenta múltiples amenazas que comprometen su supervivencia: desde la pérdida de hábitat provocada por el crecimiento humano hasta los efectos devastadores del cambio climático.
Estas tortugas, pertenecientes a la familia Testudinidae, son nativas del archipiélago ecuatoriano y sufrieron históricamente la presión de la caza indiscriminada y la introducción de especies invasoras, como las cabras, que alteraron drásticamente su ecosistema natural.