El conflicto en Medio Oriente, que mantiene en vilo a gran parte del Planeta, cumplió 11 días y las explosiones a uno y otro lado de los escenarios de operaciones bélicas comenzaron a preocupar sobre manera a la población en Israel, porque "atacan directo a los civiles".
Beatríz Goldberg, psicóloga argentina, desde Israel, indicó en El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): "Vinimos para compartir buenos momentos con la familia, de hecho, lo estamos logrando a pesar de todo".
"Acá se alteró toda la vida cotidiana porque hay alarmas constantemente. Alarmas largas. Los chicos no tienen clases. Esta situación desajustó a toda la familia. Hay algunos negocios que no abren, tratan de que los servicios vayan lo más normal posible. Todo lo que es de primera necesidad", manifestó.
Y añadió que, "las plazas están a full, tratan de que la gente lo pase lo mejor posible. Acá la gente le pone onda en los momentos que puede para compartir, ayudar. Te permiten estar en tu casa, hay menos temores, te permiten estar en la casa de otro, hay refugios".
"Hay casas que tiene mejores refugios, hay mucha familiaridad, pero la situación no está en su mejor momento. Pero lo que pasa es que la información que tenían acá es que había un riesgo de que querían empezar con la bomba nuclear, tirar y había que detenerlos. Pero esto trae una oleada de idas y vueltas", marcó.
Y destacó: "No son bombas chiquitas. En el caso de los argentinos, cada uno trata de ayudar y colaborar con el otro".
"Esto fue algo que a mí me impactó mucho. Acá todos los ciudadanos y la gente que está de paso o toda la gente que está acá paseando en lugares normales trata de hacer una vida normal. Yo vine unos días antes de que iniciara el conflicto. Hicimos una vida normal", contó.
Señaló que, "hemos estado en Jerusalén, paseando, en el Muro de los Lamentos, fuimos a todos lados. A la noche se volvía tarde, no había temor. De repente sonó el celular y para uno que no vivió acá es impactante. Todas las instrucciones minutos antes, alertas. Estar en un refugio".
"El celular está con todas las instrucciones y con toda la información que está pasando acá en el momento y en el teléfono, está en hebreo y castellano. Hay una comunidad latina importante. Hay tres aplicaciones que tengo en castellano también, donde te mandan todo con alertas máximas y mínimas. Cuando hay que estar para controlar un poco, pero igual te desajusta", describió.
Relató que, "los chicos saben. Se alteran los bebés. Los haces dormir con esfuerzo. Yo estaba con mi nietito y lo tuvieron que llevar al refugio. Es como que todo esto te desconcentra un poco. Uno siempre está en estado de alerta. Escuchar estos sonidos que te ayudan".
Profesional argentina en Israel: "Atacan directo a civiles"
"La gente se siente protegida por el país. Los militares israelíes tratan de atajar muchos misiles, la verdad. La gente se siente protegida, pero aun así hay explosiones que atacan directo a civiles", reconoció Goldberg.
Y añadió: "Esto es distinto, no es a bases militares. Por eso hay un poco de temor. El hospital que atacaron es un hospital que atiende a todos, de todos lados, de todas las nacionalidades, de todos los colores".
"Todos se sienten tranquilos y protegidos, pero de ahí a que no haya riesgo... Antes te daban alertas cada media hora y ahora encontraron lanzadores más rápidos. Y por ahí estas en el supermercado o en una plaza y tu trabajo y tenés 10 minutos para cuidarte", destacó.
Completó que, "te dicen la zona. No te pueden salvar de un misil si no llegas a tiempo. Eso es una cuestión que cuesta mucho. No se hace la vida normal. Nosotros que vinimos unos días antes conocimos la diferencia. Hay un antes y un después muy grande, no es igual".
"El término de la resiliencia es importante porque acá uno se está acostumbrando. Uno trata de llevarlo y acostumbrarse. No tratando de decir que esto es lo que hay, sino de ponerle onda y no quebrarse por los chicos. Uno trata de transmitirles a los chicos que sigan viviendo", admitió.
Concluyó que, "uno no quiere que se bajoneen tanto. Acá la gente trata de transmitir eso. El poder de la resiliencia. Tratan de llevar adelante la vida y ponerle garra al momento y que no haya miedo. Valorar lo que uno tiene, vivir los momentos, trasmitir. No es algo corto, hay muchos días que son intensos".

