Un paraíso bajo las cenizas: Villa La Angostura y la erupción del volcán Puyehue
Una de las localidades más lindas del país, que vive de los turistas que la visitan por sus paisajes, quedó literalmente enterrada en ceniza. El impacto fue brutal y la recuperación, lenta.
El 4 de junio del 2011, el complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle, ubicado en la cordillera de los Andes chilena, entró en erupción tras una serie de movimientos sísmicos. Esta erupción, la más significativa desde 1960, expulsó una columna de ceniza que alcanzó los 10.000 metros de altura y afectó gravemente a localidades argentinas como Villa La Angostura, al sur de Neuquén, situada a menos de 40 kilómetros del volcán.
La erupción del volcán Puyehue afectó a Villa La Angostura.
Un pueblo sepultado bajo la ceniza
Villa La Angostura, conocida como "Jardín de la Patagonia", se vio cubierta por más de 4,5 millones de metros cúbicos de ceniza volcánica, formando una capa de hasta 30 centímetros de espesor. La erupción provocó cortes de energía, interrupción del suministro de agua potable y obligó a decretar una alerta roja, instando a los habitantes a permanecer en sus hogares.
La situación generó un impacto psicológico significativo en la población. La falta de luz natural, combinada con la incertidumbre y el aislamiento, provocó síntomas como insomnio, ansiedad y ataques de pánico, especialmente en niños. Equipos de salud mental fueron enviados para asistir a los afectados y ayudar a reconstruir el tejido social de la comunidad.
La erupción del volcán Puyehue afectó a Villa La Angostura.
Impacto económico y ambiental
La economía local, fuertemente dependiente del turismo, sufrió pérdidas millonarias debido a la paralización de actividades durante nueve meses, incluyendo las temporadas de invierno y verano.
Además, la erupción afectó la ganadería, con una alta mortandad de ganado ovino en la región. La ceniza también provocó la cancelación de vuelos y el cierre temporal del paso fronterizo internacional terrestre Cardenal Samoré.
Resiliencia y recuperación
A pesar de la magnitud del desastre, la comunidad de Villa La Angostura mostró una notable capacidad de resiliencia. Con el tiempo, la ceniza volcánica se transformó en un fertilizante natural, revitalizando la flora local y contribuyendo a la recuperación del paisaje.
Las autoridades y los habitantes trabajaron conjuntamente para reconstruir la infraestructura y reactivar el turismo. A un año de la erupción, la localidad ya funcionaba al 50% de su capacidad económica, y se mostraba optimista respecto al futuro.
La erupción del volcán Puyehue afectó a Villa La Angostura.
Lecciones aprendidas
La erupción del Puyehue dejó enseñanzas valiosas sobre la importancia de la preparación ante desastres naturales, la necesidad de contar con planes de contingencia y la relevancia de la salud mental en situaciones de crisis. También evidenció la capacidad de las comunidades para adaptarse y superar adversidades, fortaleciendo sus lazos sociales y económicos.
Ahora, 14 años después, Villa La Angostura continúa su camino de recuperación, recordando aquel 4 de junio del 2011 como un punto de inflexión que, aunque doloroso, demostró la fortaleza y unidad de su gente.