La perspectiva para los próximos días, según los servicios del estado del tiempo en Argentina, señalan que el tiempo continuará siendo dinámico gracias al ingreso de un nuevo frente frío que iniciará un período de inestabilidad.
Hacia el fin de semana, el nuevo sistema frontal podría provocar lluvias en la franja central del país.
El norte bonaerense es una de las zonas más vulnerables ante estas precipitaciones, dado que aún no se ha recuperado del último temporal que dejó más de 400 mm acumulados en varias localidades.
Aire frío y humedad generan visibilidad reducida
La estabilidad posterior al temporal se dio de la mano de una masa de aire frío que cubrió buena parte del país. Si bien las lluvias cesaron temporalmente, la humedad remanente provocó la aparición de neblinas matinales y lloviznas débiles, sobre todo en áreas del centro-este del país. Este tipo de configuración es típica del otoño, donde aire frío y humedad conviven generando condiciones de visibilidad reducida.
Lo más destacado fue, sin duda, la irrupción de heladas. El fenómeno afectó principalmente al centro-sur de Buenos Aires y a La Pampa, regiones donde las mínimas descendieron hasta valores cercanos a 0 °C. En tanto, en Córdoba y Santa Fe los registros fueron menos severos, con heladas débiles y muy localizadas.
Este tipo de eventos no solo tienen un impacto directo en el estado de los cultivos, sino que también condicionan las tareas de cosecha, especialmente en zonas donde las temperaturas aún no se habían mostrado tan rigurosas en lo que va del otoño.
Nuevas lluvias en el horizonte y un nuevo frente frío
El modelo del Centro Europeo indicó que durante el fin de semana podría desarrollarse un nuevo episodio de inestabilidad en la región central del país. Las lluvias más importantes se concentrarían en el litoral, aunque también podrían extenderse a Córdoba y Santa Fe, mientras que en el norte bonaerense las lluvias serían escasas, pero preocupan, especialmente, por los altos acumulados registrados el último fin de semana.
El ingreso de este nuevo sistema frontal podría no solo dificultar el escurrimiento en áreas ya saturadas, sino también demorar la recuperación del perfil hídrico. A su vez, las condiciones de los caminos rurales podrían verse nuevamente afectadas, complicando aún más las labores agrícolas.
Tras este nuevo episodio de lluvias, no se descarta que el último tramo de mayo esté marcado por otra irrupción de aire frío. Esta nueva masa de origen polar podría provocar un nuevo descenso térmico, generando heladas en gran parte de la región pampeana y reforzando el carácter invernal anticipado que el otoño viene mostrando este año.
Contrastes en el noreste y el sur del país
Mientras el centro del país enfrenta una combinación de frío y humedad, el noreste argentino se mantendrá más activo durante los próximos días. Las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones experimentarán lluvias, chaparrones y tormentas de forma intermitente. Estos eventos estarán acompañados por mejoras temporarias, aunque el patrón general se mantendrá húmedo hasta comienzos de la próxima semana.
