Un diputado propone terminar con el "Sistema Jubilatorio de Castas"
Gerardo Milman, diputado nacional por Buenos Aires, expuso en Sin Verso los detalles de su proyecto, que busca eliminar las jubilaciones para expresidentes, exvices y jueces de la Corte. "Hablé con Milei, y está entusiasmado", expresó.
En la Argentina, como ocurre en muchos otros países, los expresidentes y exvicepresidentes, y algunos jueces de la Corte Suprema, siguen cobrando jubilaciones de privilegio, las cuales suelen estar compuestas de un número considerable. Sacando algunas excepciones (la ANSES les quitó dichas jubilaciones a Cristina Fernández y Amado Boudou), el resto de los exfuncionarios reciben un monto de excepción cada mes. Pero desde hace tiempo hay voces que buscan modificar esta situación.
Una de esas voces es la de Gerardo Milman, diputado nacional de la provincia de Buenos Aires por el PRO. Convocado por Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming), el legislador propone, desde su banca, poner fin al Sistema Jubilatorio de Castas a través de un proyecto que busca "derogar el régimen de privilegio que otorga asignaciones vitalicias a expresidentes, exvicepresidentes, y jueces de la Corte".
"No quiero engañar a la ciudadanía: esto no solucionaría el problema de los jubilados" (G. Milman)
"Hablé con el presidente Javier Milei acerca de la propuesta, y lo vi muy entusiasmado. Incluso le dije que sería bueno que el propio Poder Ejecutivo impulse una propuesta como esta, o similar. Pero no quiero engañar a la ciudadanía: esto no solucionaría el problema de los jubilados, porque estas jubilaciones, comparadas con la deuda con los adultos mayores, son ínfimas. Lo que sí se busca es que quienes ocupan las principales magistraturas de la Argentina lo hagan con la mayor dignidad posible, pero que luego se jubilen como cualquier otro ciudadano", afirmó.
"Queremos dar símbolos a la ciudadanía de que vamos camino a eso, camino a recomponer, y darle equidad y justicia al sistema" (G. Milman)
Milman afirma que no se trata de una acción cuantitativa, ya que el dinero que se retiraría de estas jubilaciones de privilegio no alcanzaría para resolver el problema con los jubilados. "Así y todo, estoy repasando caso por caso para ver si se pueden ir derogando, porque en la Argentina hay decenas de regímenes de privilegio. Es verdad, habrá algún caso que sea justo, ya que son personas que trabajan en situaciones de estrés durante muchos años de su vida. Pero en otros casos, hay mucha injusticia", pondera Milman.
El proyecto del diputado bonaerense busca, admitiendo que no se podrá resolver la cuestión de fondo, la modernización laboral, acopiar más aportantes al sistema, que los impuestos sean menores, aumentar la cantidad de activos, "y no tener tanto empleo informal, como tenemos en Argentina. Queremos, al menos, dar símbolos a la ciudadanía de que vamos camino a eso, camino a recomponer, y darle equidad y justicia al sistema", asegura.
Cabe recordar que, además de estas jubilaciones de privilegio, los exfuncionarios cuentan con custodia. Y ese es un tema también a revisar. "Es un sistema legal que se ha resuelto no solamente en la Argentina, sino en la mayoría de los países democráticos del mundo. Pero a veces hay excesos: un expresidente declara que tiene cinco propiedades. Entonces se le pone custodia en distintas provincias, en cada una de esas propiedades, lo que genera un gasto de los recursos de la policía. Es algo que se puede hacer de manera más escueta", afirma Milman.
Gerardo Milman, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
El diputado admite que es posible que haya reticencias. "Sobre todo por el lado de los jueces de la Corte. Pero siempre que se quitan privilegios, los privilegiados se resisten. Es una condición humana: uno no quiere dejar lo que tiene. Es natural, pero en definitiva uno tiene que salir de lo individual, porque como humanos somos egoístas por naturaleza. Nuestra labor como representantes del pueblo en el Congreso es salirnos de nuestro lugar, nuestra propia individualidad, e intentar pensar y conectar con el sentir de la sociedad", aclara.
"Recuerdo un caso de un diputado nacional, que fue electo. Asumió, e hizo una maniobra de cambiarse de partido en un día, y renunció por el escándalo público que hubo. Hablo de Borocotó. Y le correspondía la jubilación, pero en los 90 eso se derogó, y el beneficio quedó eliminado. Mirándolo en término de los integrantes de los tres poderes del Estado, me parece razonable que todos estén en igualdad de condiciones"