Villa Devoto se vio sacudido este martes al conocerse la terrible noticia de que cinco integrantes de una misma familia fueron encontrados sin vida en una casa de ese barrio porteño.
Pero al conocerse más detalles del hecho la historia se vuelve más profunda y conmueve aún más a la sociedad.
Quiénes eran los muertos por el "asesino silencioso"
Andrés De Nastchokine y su esposa, Marie Lanane, llegaron a la Argentina este lunes junto a sus dos hijos: Elisa, de cuatro años, y Milk, de uno, provenientes de Europa. En Ezeiza los recibió Graciela Leonor Just, de 73 años, quiera era la mamá del hombre,
En la casa los esperaba Demetrio de Nastchokine, de 79 años, el padre de Andrés, para reencontrarse todos, después de años de ausencia, en la casa de la calle Sanabria al 3700, en el barrio porteño de Villa Devoto, en Buenos Aires.
Un día después, el destino les jugó una mala pasada y todos se convirtieron en protagonistas involuntarios de la terrible tragedia que conmovió a Villa Devoto: cinco de ellos fallecieron al inhalar monóxido de carbono, menos la bebé, que se salvó de milagro, en una vivienda de la calle Sanabria al 3700.
Andrés, de 43 años, vivía en Italia, era ingeniero de software recibido en la Universidad Católica Argentina y se había ido del país hace varios años.
Después de trabajar en Irlanda en el 2007 en empresas de tecnología, se radicó en Italia, donde trabajó para varias empresas importantes en el mismo tipo de actividad. Ahora estaba radicado en Génova. Allí residía con su esposa, Marie, de nacionalidad francesa, con la que tuvo dos hijos, de 4 y 1 año.
Demetrio, por su parte, era profesor del Colegio Militar de la Nación, licenciado en Administración y magíster en Educación.
El drama de una familia diezmada
Los de Nastchokine vivieron toda la vida en Villa Devoto, tienen ascendencia rusa, con antepasados que fueron militares y diplomáticos durante seis siglos, de acuerdo a un artículo publicado en un sitio ruso.
Este lunes, un familiar alertó a las autoridades describiendo un escenario terrible: Andrés, Marie, su hija Elisa y los abuelos Graciela y Demetrio yacían sin vida en la casa herméticamente cerrada, mientras que la pequeña Milk sobrevivía a duras penas. Todos ellos fueron víctimas de una acumulación de monóxido de carbono, "el asesino silencioso", aparentemente por un escape de gas.
Redactada con información de MinutoUno

