La noche del martes se convirtió en una pesadilla para la comunidad de Quilmes tras un gravísimo accidente ocurrido en una institución deportiva. Pasadas las 21 horas, un niño de 8 años ingresó de urgencia a la guardia del Hospital Isidoro Iriarte luego de que le cayera encima un arco de handball en el club Argentino de Quilmes.
El pequeño, además de ser alumno del colegio Nazareth de la zona, participaba en el básquet infantil de la institución, por lo que el hecho mantiene en vilo a familiares, amigos y a toda la comunidad educativa y deportiva local.
El detonante: una estructura que no estaba fija
Según las primeras informaciones, el trágico accidente se produjo durante una actividad grupal en la cancha polideportiva. Uno de los niños habría intentado treparse a un arco de handball. La estructura, al no estar correctamente asegurada al piso, cedió y cayó con su peso sobre el paciente, quien recibió el impacto de lleno en la cabeza.
De acuerdo con fuentes cercanas al caso, el golpe fue en la región occipital del cráneo y desencadenó un cuadro médico de extrema gravedad.
Traumatismo severo y cirugía de urgencia
El ingreso a la guardia del Iriarte demandó una inmediata y compleja intervención médica. El diagnóstico inicial fue un traumatismo craneoencefálico severo, acompañado de hemorragia otorrinofaríngea y un episodio de paro cardiorrespiratorio.
Los estudios tomográficos de rigor confirmaron la existencia de graves lesiones craneoencefálicas, incluyendo una hemorragia intracraneal. Mientras el equipo médico luchaba por estabilizarlo, el niño presentó un cuadro abdominal agudo que obligó a una cirugía de urgencia, resuelta exitosamente en el quirófano del hospital quilmeño.
Situación irreversible: trasladado a un centro de alta complejidad
Tras la intervención quirúrgica y su posterior estabilización -aunque mantenía un estado de altísima gravedad- se decidió organizar el traslado al Hospital de Alta Complejidad "El Cruce" en Florencio Varela. La derivación se realizó a través del Sistema Integrado de Emergencias de la Provincia de Buenos Aires (SIEP), buscando brindarle soporte vital y atención especializada.
No obstante la rápida respuesta médica, la información más reciente obtenida indica que el niño permanece internado con muerte cerebral. El dramático caso apunta ahora a una investigación judicial que deberá determinar las responsabilidades ante la presunta negligencia de un arco sin amurar.

