Fenómeno espacial insólito

Una tormenta solar sorprende a la Tierra con auroras en latitudes insólitas

La madrugada del miércoles, una tormenta solar catalogada como G4 encendió el cielo de la Tierra y agitó los radares de los centros meteorológicos espaciales.

Por Ciudadano.News

Tormenta solar

La madrugada del miércoles, una tormenta solar catalogada como G4 encendió el cielo de la Tierra y agitó los radares de los centros meteorológicos espaciales. Mientras el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) de la NOAA confirmaba que la tormenta alcanzó niveles severos a las 01.20 UTC del 12 de noviembre, los usuarios desde regiones tan meridionales como Chile, Argentina y la Patagonia se maravillaban con auroras boreales y australes teñidas de verde, rosa y violeta. 

El fenómeno, producto del bombardeo de partículas de varias eyecciones de masa coronal (CME) lanzadas por el Sol, evidenció que el astro rey atraviesa su fase más activa del ciclo solar y recordó que la naturaleza siempre es capaz de sorprender.

Qué pasó con la tormenta solar del miércoles

Durante los días previos al impacto, el Sol expulsó tres CME consecutivas desde la región activa AR4274. Las dos primeras estuvieron asociadas a llamaradas X1,7 y X1,2, pero la tercera, desencadenada por una llamarada X5,1 -la más fuerte registrada en lo que va de 2025- fue la más enérgica.

La combinación de estas erupciones provocó que la tormenta geomagnética alcanzara el nivel G4 (severo) a las 20.20 hora del Este de EE. UU., algo que la NOAA no registraba desde 2019.

El meteorólogo Noah Bergren describió en X el espectáculo en términos sencillos pero contundentes: "¡Guau! La tormenta solar de esta noche está produciendo una aurora increíble... podría ser un adelanto de un episodio aún más grande el miércoles por la noche". 

Su colega Max Velocity añadió que "las luces del Norte de mañana podrían ser incluso mayores... no se puede descartar una tormenta G‑5, advirtiendo que todavía había material solar por llegar a la magnetosfera terrestre. El SWPC, por su parte, informó que las condiciones de tormenta geomagnética continuarían mientras la orientación del campo magnético de la CME siga siendo favorable.

Auroras australes y boreales en lugares inesperados

El impacto de la tormenta desencadenó un espectáculo global. Las auroras boreales se observaron tan al sur como el límite entre Estados Unidos y México y hasta Florida, un hecho poco habitual en latitudes medias. 

En el hemisferio sur, la previsión del portal Time and Date señalaba que la aurora australis podría verse más al norte de lo común, en lugares como las regiones australes de Chile y Argentina

Observatorios locales y aficionados captaron cortinas de luz desde Tierra del Fuego, Santa Cruz y Neuquén, mientras que la NOAA pronosticó que la actividad auroral se prolongaría hasta el 14 de noviembre.

¿Qué es una tormenta geomagnética y cuáles son sus riesgos?

Una tormenta geomagnética ocurre cuando una nube de plasma y campos magnéticos eyectada por el Sol choca contra el escudo magnético de la Tierra. Este choque puede alterar las corrientes eléctricas naturales de la atmósfera y generar auroras, pero también interferir con las redes eléctricas, los sistemas GPS y las comunicaciones de radio. 

El SWPC aclara que los fenómenos clasificados como G4 pueden producir fluctuaciones en la tensión de las redes y afectar a los satélites, aunque "no representan un riesgo directo para la población". 

En el episodio de esta semana, las alteraciones bajaron a G3 durante el 13 de noviembre, pero los especialistas advierten que podrían repetirse ráfagas severas a medida que llegue el resto del material eyectado.

Un ciclo solar que se intensifica

Los astrónomos recuerdan que el Sol atraviesa su máximo del ciclo solar de 11 años, una fase en la que aumentan las manchas solares y las explosiones de alta energía. Por eso, durante los próximos meses de 2025 podrían producirse más eventos similares, aunque su impacto exacto es difícil de prever. 

El SWPC pronosticó que la actividad geomagnética bajaría a G3 el 13 de noviembre y a G1 el 14, pero dejó abierta la posibilidad de que nuevas CMEs eleven nuevamente la escala.

La severa tormenta solar del miércoles devolvió a los observadores del cielo la emoción de un fenómeno extraordinario y recordó que la relación entre el Sol y la Tierra es tan poderosa como impredecible. Aunque estas tormentas pueden perturbar tecnologías vitales, también regalan espectáculos naturales inolvidables. 

Las autoridades invitan a seguir atentos a las alertas de la NOAA y a disfrutar del cielo nocturno con precaución y, si es posible, con una cámara lista para capturar las próximas cortinas de luz.