¿Podés tomar mate en tu trabajo? Entre el derecho, la costumbre y la higiene
¿Tomar mate en el trabajo es una costumbre argentina intocable o una práctica que puede traer problemas? Los límites, los beneficios y un fallo clave que sorprendió a todos.
El mate, más que una simple infusión, es un verdadero ritual profundamente arraigado en la cultura argentina. Declarado "infusión nacional" por la Ley 26.871, sancionada el 3 de julio de 2013, esta bebida representa mucho más que una costumbre: es identidad, encuentro y pausa consciente.
Su presencia es tan habitual que aparece en todo tipo de espacios, desde oficinas y coworkings hasta instituciones públicas y playas. Sin embargo, su integración en el ámbito laboral no está exenta de consideraciones y, a veces, de controversias.
En Argentina, la regla general es que sí se puede tomar mate en el trabajo. Esta permisividad responde a que se trata de una práctica cotidiana, asumida como parte de la rutina diaria. Un guardavidas de Mar del Plata, Hernán Carro, se hizo viral al defender su derecho a tomar mate durante su jornada laboral, asegurando que el 70 u 80% de los argentinos lo hacen en sus empleos. Incluso un cirujano respaldó esta postura, afirmando que él también lo toma mientras trabaja.
Ahora bien, esta libertad tiene sus límites. Las políticas internas de cada empresa son fundamentales, ya que pueden establecer restricciones específicas, sobre todo en sectores donde la higiene o la seguridad son críticas, como la industria alimentaria, farmacéutica o aquellas con maquinaria compleja. Estas medidas apuntan a evitar contaminaciones o accidentes.
La pandemia de COVID-19 marcó un antes y un después en esta tradición compartida. Con la llegada del virus, el mate —símbolo de conexión y comunidad— se transformó en un ritual individual.
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) promovió el consumo personal y la higiene rigurosa de los utensilios. El infectólogo Pablo Bonheví, consultado por Infobae, remarcó que no compartir el mate es una recomendación válida incluso más allá del COVID-19, especialmente en personas con síntomas respiratorios. Aunque muchas restricciones ya se han relajado, algunas empresas mantienen ciertos cuidados o preferencias.
Más allá de lo sanitario, el sentido común y el respeto por los demás son esenciales. El mate no debe interferir con las tareas, generar distracciones, incumplir normas de limpieza ni alterar la dinámica del espacio compartido. La higiene y el orden siguen siendo claves: evitar derrames, mantener los utensilios limpios y cuidar el entorno marcan la diferencia.
Un antecedente jurídico relevante ocurrió en octubre del 2020, cuando un trabajador de una panadería en Cipolletti (Río Negro) fue despedido por tomar mate en la zona de elaboración de alimentos durante la pandemia. El empleador lo filmó y argumentó que violaba los protocolos sanitarios.
Sin embargo, el tribunal laboral consideró el despido injustificado y desproporcionado, ya que la práctica era habitual en el lugar, incluso por parte del dueño. El empleado no tenía antecedentes disciplinarios ni sanciones previas.
El fallo ordenó el pago de una indemnización de $207.632,91 por antigüedad, preaviso y vacaciones no gozadas, además de la entrega de los certificados laborales.
Durante el juicio, se estableció que tomar mate era una práctica común en la panadería y que el empleado no tenía antecedentes disciplinarios. Además, el tribunal notó que la empresa no había aplicado advertencias ni sanciones menores antes de proceder con el despido. Por lo tanto, se concluyó que la decisión de desvinculación fue desproporcionada.
Este caso subrayó la vigencia del principio de progresividad en el derecho laboral, que exige aplicar advertencias o sanciones menores antes de llegar al despido por una supuesta falta grave. También puso en valor el contexto cultural: el consumo de mate no puede ser penalizado de forma arbitraria si no hay riesgo real ni comunicación clara de la prohibición.
Beneficios del mate en el entorno laboral
Más allá de la costumbre, tomar mate en el trabajo puede tener efectos positivos sobre la salud y el rendimiento. La yerba contiene cafeína (también llamada mateína), teobromina y teofilina, sustancias que proporcionan una estimulación suave y sostenida, sin los efectos adversos típicos del café, como insomnio o irritabilidad.
Estas propiedades ayudan a mejorar la atención, el estado de alerta y la concentración en tareas exigentes. El mate combate la fatiga mental y física, estimula el sistema nervioso y mejora el desempeño cognitivo. Además, sus compuestos adaptogénicos favorecen la gestión del estrés, lo que contribuye a una mayor productividad.
Investigaciones destacan que su consumo en ambientes laborales puede traducirse en:
Más energía y vitalidad.
Mayor resistencia a la fatiga.
Mejor capacidad de enfoque.
Menos ansiedad, nerviosismo o agitación.
También es una fuente rica en antioxidantes como los polifenoles, que protegen las células del daño oxidativo y promueven el buen funcionamiento cerebral. Algunos estudios incluso lo asocian con beneficios cardiovasculares y metabólicos.
Una herramienta social en clave argentina
El mate no solo activa el cuerpo y la mente: también puede mejorar el clima laboral. Invitar a una ronda puede ser un gesto cálido para integrar a nuevos colegas, romper el hielo o generar un ambiente más relajado. La ceremonia de cebar mate actúa como una pausa activa, similar al coffee break, pero con un sello propio y más saludable.
Estas pausas breves, promovidas en muchas oficinas, ayudan a despejar la mente, liberar tensiones y volver a las tareas con más claridad. El mate, entonces, se convierte en un puente entre productividad, bienestar y conexión humana.
Consejos prácticos para disfrutar del mate en la oficina sin problemas
Para integrar esta tradición de forma armónica, estos son algunos tips útiles:
Elegí un kit matero apropiado:
Mate: preferí materiales como vidrio, cerámica o acero inoxidable, fáciles de limpiar y más higiénicos que los de calabaza o madera.
Bombilla: las de acero inoxidable duran más y se limpian con facilidad. Si tienen filtro desmontable, mejor.
Termo: optá por uno de buena calidad, con tapa cebadora y doble pared de acero inoxidable.
Accesorios complementarios:
Porta-mate: ideal para transportar todo en un solo estuche.
Yerbero y azucarero: para evitar derrames y mantener el orden.
Matepa (tapa mate): ayuda a conservar la temperatura y evita que entre polvo o insectos.
Mantené una higiene impecable:
Limpieza diaria: lavá el mate, la bombilla y el termo después de cada uso.
Bombilla: una vez al mes, limpiá en profundidad con agua hirviendo y bicarbonato.
Evitar derrames: usá una bandejita o mates con tapa para proteger papeles y dispositivos.
Elegí bien el momento y el lugar:
Espacios designados: en oficinas compartidas, usá zonas comunes o mantené orden en tu escritorio.
Momento oportuno: aprovechá pausas o tramos de menor carga laboral.
Socialización consciente: recordá las reglas implícitas: el cebador decide cuándo renovar la yerba y cuándo termina la ronda.
Equilibrio ante todo:
No distraerte: si notás que te saca del foco, ajustá tus hábitos.
Pausas activas con sentido: el mate puede ser un aliado para recargar energías sin perder ritmo.