TDAH, o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la capacidad de atención, el control de impulsos y la actividad. Puede manifestarse en la infancia y persistir hasta la edad adulta, generando dificultades en el ámbito escolar, laboral y en las relaciones interpersonales.
En Argentina, la prevalencia del TDAH se estima en alrededor del 5% en menores de 18 años, lo que significa que aproximadamente dos de cada 20 niños podrían tener TDAH. No hay datos que indiquen un aumento significativo en la prevalencia del TDAH en Argentina en chicos, aunque sí se ha observado un aumento en los diagnósticos en algunos países.
Aunque sí los diagnósticos de TDAH han aumentado entre los adultos en los últimos años, aunque se han mantenido estables entre los adolescentes.
Síntomas que se pueden observar en una persona con TDAH
Falta de atención:
Dificultad para mantener la concentración, distraerse fácilmente, olvidar detalles, tener problemas para seguir instrucciones o completar tareas.
Impulsividad:
Actuar sin pensar, interrumpir conversaciones, tener dificultades para esperar turnos, tomar decisiones precipitadas.
Hiperactividad:
Inquietud excesiva, dificultad para quedarse quieto, hablar en exceso, dificultad para realizar actividades tranquilas.
TDAH: qué es el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
Melina González Paulos, terapeuta familiar, indicó en el programa El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming): "Como familia tenemos que estar atentos en casa, las maestras en la escuela, ante niños que no pueden seguir consignas un poco más largas y extendidas".
"En esto que quizás yo le digo a mi hijo o hija, vamos a pelar las papas y la vamos a cortar arriba de la tabla, después vamos a poner un poco de aceite y la vamos a poner en el horno. Cuando dije la palabra papa y empecé a decir la palabra cortar me dejó de prestar atención", explicó.
Advirtió que, "me doy cuenta porque desde la mirada desvía su atención, se baja de la silla en la que está, empieza a hacer otra cosa. Intenta agarrar otra cosa para hacer y empieza como a asomar la actividad al hacer y a desbordar la actividad que hacemos".
"Son niños que les cuesta sostener el ritmo y la pausa necesaria entre sí para no desordenar la actividad que se está haciendo y después sostener estas consignas que son más largas", señaló.
Aclaró que, "no está bien claro el origen de este trastorno y se asocia a varias causas, a lo biológico, por ejemplo. Se asocia a las causas ambientales, donde estuvieron expuestos sus papás, cuando concibieron a ese niño. Cuáles son los tóxicos a los que ese niño estuvo expuesto".
"Hablamos desde la alimentación hasta la higiene. Hasta el barrio, las napas de agua, podemos hablar de infinidad de cosas. La conclusión final es que hoy se sigue investigando y un poco a lo más acertado de hoy es que se considera que son varias causas y no una sola", informó.
Alertó que, "los casos de TDAH Infantil han aumentado. Es otra de las causas que está dentro de lo que genera el origen que hace que esto llegue a un diagnóstico. Por supuesto, esto colabora muchísimo. A un niño que le cuesta concentrarse y prestar atención. Que tenga disponible una pantalla, sobre todo las que son interactivas. Eso genera algo en el sistema nervioso central y algo a nivel cerebral que no lo genera la pantalla común como una TV".
"El diagnóstico de TDAH en un niño se puede hacer sin dificultad porque todos los pediatras están especializados en este trastorno. Es algo con lo que la misma persona aprende a vivir y el equipo de especialistas que rodea a esa persona y a su familia. Van guiando en el aprendizaje de ir poniendo tutores que puedan aportar en esas situaciones que lo desborden", consideró.
Y añadió: "Son situaciones muy complejas para llevarlas a cabo, por ejemplo, empieza la facultad y es demasiado, por supuesto que capacidades cognitivas tienen y no les falta. Pero sí atención. Por ende es un déficit funcional. Entonces, lo que se van haciendo son apoyos para que estas personas puedan desenvolverse y sean funcionales en el sistema que somos funcionales todos".
"Hoy tenemos gran cantidad de personas que dan con esto de grandes. Antes era el niño disruptivo que no prestaba atención o el que se portaba mal o el vago, hoy se sabe que quizás eso tenga una causa o un origen y tratamiento y acompañamiento asertivo para que sea más liviano y fácil para todos", dijo.
Y concluyó: "El consejo que le puedo brindar a una persona con un familiar con TDAH, es que es muy importante informarse. Tener herramientas para hacer la vida un poco más fácil, de ellos, la nuestra, la de todos. Y poder entender eso saca nuestros miedos, dudas. Que se deben acompañar por los terapeutas apropiados. Por los especialistas y que se dejen guiar para tener un diagnóstico más acertado y no ir a ciegas".
