Argentina oficializó su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una medida anticipada por el Gobierno Nacional que busca alinearse con la política exterior de Donald Trump. El ministro de Salud, Mario Lugones, aclaró que el país no recibe financiamiento directo de la OMS y que la cooperación técnica continuará mediante la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Esta última será el canal principal para la adquisición de vacunas y medicamentos. No obstante, desde el CONICET y la Fundación Huésped alertaron sobre el posible aislamiento científico y las dificultades en la gestión de futuras emergencias sanitarias.