El Ministerio de Salud de Mendoza ha tomado una medida drástica contra Paula Pestana Pongolini, una empleada del área sanitaria de Guaymallén que no se presentó a trabajar durante siete años. La agente había solicitado una licencia sin goce de haberes en 2017, pero jamás retomó sus funciones. Este jueves, a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, se oficializó su cesantía.
El documento fundamenta la decisión en que la empleada "transgredió lo previsto en el Decreto-Ley Nº 560/73, en concordancia con el Artículo 67, inciso c". Esta normativa establece la obligatoriedad de cumplir con las funciones asignadas al personal público, algo que Pestana Pongolini habría incumplido de manera flagrante.
Un caso de presuntas irregularidades
Según detalla la resolución, la ausencia prolongada de la agente se remonta al 1 de agosto de 2017, cuando solicitó una licencia que, inicialmente, estaba contemplada dentro de los marcos legales. Sin embargo, la sorpresa vino cuando nunca se reincorporó. A lo largo de estos años, no habría realizado gestiones ni ofrecido explicaciones para justificar su inasistencia.
¿Impunidad o falta de controles?
El caso de Pestana Pongolini pone en la mira los mecanismos de supervisión dentro de la Administración Pública. "Este caso demuestra que hay falencias en los controles internos", opinó Mariana Salas, especialista en políticas públicas. "Que una empleada se ausente por tanto tiempo sin consecuencias inmediatas indica que algo falló en el sistema".
Por su parte, la resolución también ordena a la Dirección General de Recursos Humanos realizar las actualizaciones correspondientes en los registros laborales, dejando en claro la intención de sentar un precedente en situaciones similares.
¿Qué dice la ley?
El Decreto-Ley Nº 560/73, en el que se basó la decisión, establece que el personal público puede ser cesanteado cuando incurre en conductas que afecten gravemente el normal desempeño de sus funciones. "La normativa es clara: la ausencia injustificada durante un período prolongado no solo es una falta laboral, sino también un incumplimiento ético", explicó Salas.
La destitución de Paula Pestana Pongolini podría marcar un punto de inflexión en la gestión de Recursos Humanos del Ministerio de Salud. Mientras tanto, queda la pregunta abierta: ¿cuántos casos similares podrían estar pasando desapercibidos?


