Celos tóxicos, control e ira

Si vigilás a tu pareja, tenés que ir a la psicóloga antes que sea tarde

Los riesgos de vigilar a la pareja fueron explicados por una especialista en el magazine El Interactivo, quien aconsejó cómo se debe actuar para no perderla y tampoco generar situaciones violentas.

Por Carlos Fernández Giménez

Las relaciones tóxicas muchas veces pueden derivar en situaciones violentas que lo único que producen son dolor. — web

Debido a la falta de tolerancia a la frustración, el sujeto con personalidad controladora puede tener problemas para gestionar su ira, especialmente si siente la necesidad de vigilar a la pareja a tal punto de poder llegar a generar situaciones violentas. A veces hasta mortales.

De esa manera, suele tener reacciones bruscas, mostrando malas maneras en situaciones de tensión, cuando las cosas no salen como ella quería.

Identificar estas señales tempranas es esencial -y sano- para tomar medidas, como pedir un turno a una psicóloga, antes de que la situación empeore. Las señales pueden ser que...

  1. Ignora o desvaloriza tus opiniones. ...
  2. Te aísla de amigos y familiares. ...
  3. Controla tus actividades y rutinas. ...
  4. Critica constantemente. ...
  5. Invade tu privacidad. ...
  6. Te hace sentir culpable por sus emociones. ...
  7. Desprecia tus logros.

Muchas parejas enfrentan conflictos porque sus miembros no comparten la misma definición de infidelidad.

Débora Pedace, psicóloga especializada en terapia cognitiva conductual, detalló en el programa El Interactivo (lunes a viernes de 12 a 14 por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming): "Siempre espiar a la pareja no es un gesto inocente ni de simple curiosidad". 

"Desde la psicología se puede entender desde muchos lados esta conducta. Puede estar motivada por factores emocionales o cognitivos. Lo de la condena a 3 años de prisión condicional al exfiscal Fernando Rodrigo del lunes pasado confirmó que tuvo una conducta completamente controladora", observó. 

Añadió que, "uno puede tener con su pareja ciertas pautas. Hay acuerdos en la pareja. Compartís por ejemplo tu clave. La cosa es poder hablarlo con tu pareja y que sea dentro de los límites saludables. Otra cosa es el espionaje basado en la inseguridad personal, en la necesidad de control, en el pensamiento obsesivo y una persona controla a la otra sin un grado de comunicación activo".

Ante un conflicto no hay que callarse, pero sí se debe vigilar lo que decimos y cómo lo decimos si no queremos dañar a la pareja.

El espionaje visto por la profesional

"Lo cognitivo nunca se justifica en un espionaje, el espionaje en la pareja no está bien visto, habla del mal vínculo que tienen. Es decir, quien espía puede estar motivado por el dolor o por el miedo seguramente. Pero el espionaje no es una manera de resolver la incertidumbre, ni de proteger la relación", dijo. 

Consideró que, "uno trata de justificar el pensamiento con acciones justificando lo injustificable, pero siempre será un acto de violencia emocional y de vulnerabilidad y de poner al otro o la intimidad del otro en juego, nunca va a estar bien, no hay justificación alguna".

"Durante la pospandemia hubo mucha rotura de vínculos en las parejas. Se observó un 25% de aumento en todo lo que es ansiedad y depresión en las personas. Y aún hoy, después de 5 años, venimos con retraso de muchas personas que vienen con síntomas postergados de lo que ocurrió en pandemia a nivel trauma", destacó. 

Con la infidelidad no solo se puede romper la rutina, sino también el amor, la confianza y el compromiso que los cónyuges han construido.

Y aclaró: "Pero toda situación que no puedo resolver termina generando conductas que a veces pueden lastimar a la pareja. Hay casos extremos, hay casos que son hablados y que se pueden trabajar en terapia. Pero hay otros que son patológicos como la celopatía o el narcisismo, temas que tienen más que ver desde la patología y de un cuadro instalado, como un diagnóstico, eso ya es otro tema". 

"Pero dentro de las relaciones saludables, una pareja puede dialogar estas cosas. Ambos pueden llegar a acuerdos y aun así mis inseguridades son mis ansiedades. No lo puedo volcar en una pareja donde me sienta seguro o segura. Podemos llegar a dialogarlo", manifestó.

Explicó que, "tiene mucho que ver la historia personal de una persona. Si hubo o vivió antecedentes de infidelidades o infidelidades en la familia. Y viene con todo un bagaje emocional de traición o trauma. También quizás esté más alerta. Quiere estar más pendiente del otro o quiera controlar entre comillas". 

La infidelidad puede ser una forma de terminar la relación o de explorar la posibilidad de romper con el compromiso.

"Entonces surgen muchos temas para que una persona realice un espionaje. Hay grados, intermedios y después severos. Y también tenés el que no hace nada, ni controla, ni cuida, ni cela, le da lo mismo la pareja o no. Hay una variante enorme, pero tenemos que tener un equilibrio", analizó.

"La celopatía es un trastorno reconocido dentro de los considerados delirantes. Eso es cuando una persona no es celosa normal. Cuando una persona ya tiene una celopatía instalada, es decir, tiene un diagnóstico como dentro de estos trastorno delirantes", informó. 

Señaló que, "si la persona está convencida, no tiene las pruebas, pero está convencida de que su pareja le es infiel, y cuando ocurre una infidelidad, la víctima siente un trauma tan fuerte que después llega a tener flashes. Y los mismos síntomas pueden ser postraumáticos". 

"Es gravísimo el estado de la persona que siente la infidelidad. Pero imaginen que no sea real y solo fantasía. Es doblemente triste porque si te pasó en serio, y vos estás experimentando la infidelidad. Pero otra cosa es cuando estás convencida, pero sin pruebas reales, esto te lleva a conductas extremas", apuntó. 

Detalló que, "es esa forma de pensar a trasladar a otros ámbitos también y seguramente es catastrófico respecto de pesar a los miedos. Va destruyendo vínculos o relaciones solamente por un pensamiento que no está bien gestionado, por eso la celopatía tiene que ver con un diagnóstico. Seguramente ir a un médico, tomar una medicación, es como otra esfera que entra en las cosas de las personas".

"Lo más importante es confirmar si es real o no la infidelidad, si es o no así. Si a esa persona le está afectando y le está generando síntomas indeseables. Síntomas que se pueden evitar o controlar. Lo más importante si no tiene todavía la posibilidad de hablar con su pareja es pedir ayuda psicológica para aliviar los síntomas", aconsejó.


Reconoció que, "muchas veces les pasa a las personas que cuando se deciden a sentarse a hablar con alguien terminan cediendo en el pensamiento. No entendiendo cómo llegaron ahí y dando vuelta la situación. Pidiendo perdón". 

"Es normal de la persona que es infiel manipular la situación. El darle vuelta a los discursos a modo de justificación. Decir que lo hizo porque nunca se le dio atención. Como justificando el hecho en sí. Ante una sospecha y el temor de no saber como abordar a la pareja, aconsejo que armarse de una estructura psíquica y emocional fuerte. Que te permita enfrentarte a esto que es algo difícil", planteó. 

Y admitió que, "no es algo sencillo y después me preguntaría qué tipo de incluso estamos construyendo y está basado en el control y esto de espiar es parte de la vida diaria, naturalizan la violencia emocional como parte de la dinámica de la pareja".

"No siempre el que busca encuentra porque siempre hay una patología detrás y una celopatía. Vas a estar constantemente buscando hasta que la otra persona se vaya a cansar. Y te va a dejar. Porque no es bueno vivir constantemente y poner en duda lo que hacés. Si hay una celopatía de atrás y buscás y buscás vas a romper el vínculo, seguro", vaticinó.