El cáncer de próstata es un tumor que se desarrolla en la glándula prostática, una pequeña glándula del sistema reproductor masculino que produce líquido seminal. Es un tipo de cáncer común en hombres, y la mayoría de los casos suele crecer lentamente, lo que puede significar que no cause síntomas graves durante mucho tiempo.
El cáncer de próstata comienza con mutaciones en las células de la próstata que hacen que crezcan sin control. Estas mutaciones, que pueden ser hereditarias o desarrollarse espontáneamente, alteran el ADN de las células, lo que lleva a un crecimiento descontrolado y a la formación de un tumor.
Gabriel Constanza, urólogo, explicó en el magazine El Interactivo (lunes a viernes, de 12 a 14, por FM 91.7 y Ciudadano_News en Twitch): "Con respecto a la edad, la recomendación es hacer por lo menos el primer control en la década de los ´50. Y en segundo grado con todo el advenimiento de la genética y los genes".
"Y las relaciones que existen en algunos genes que están relacionados con la predisposición de realizar algún tipo de cáncer. Por ejemplo, si hay antecedentes familiares de cáncer de mama en cualquiera de las líneas familiares, ya sea materna o paterna", indicó.
Y agregó: "Cáncer de mama, colon, pulmón, algún melanoma, si no hay claramente un antecedente de cáncer de próstata, también averiguar o indagar sobre algunos otros cánceres que sean más familiares. Hablamos de familiares, no cuando un solo individuo de una familia entera ha tenido alguna vez un cáncer".
"Eso es un antecedente, pero no es familiar. El cáncer familiar hace referencia a la línea materna que varias personas con la misma consanguinidad hayan tenido cáncer de mama. Una madre, una hermana, una abuela, eso sería algo más familiar. En relación más particular al cáncer de próstata, en la marca de los 40, hay un estado que dice a partir de los 45", detalló.
Aconsejan consultar a tiempo por el cáncer de próstata
Gabriel Constanza apuntó que, "si no tenés ninguna de las cosas, no reunís la edad, no reunís el antecedente, pero vos consultás voluntariamente en la década de los 40. Está bien hacerse un control para saber cómo está ese antígeno prostático o si tenés un síntoma muy evidente de urinaria baja. Que tengas el chorro débil para orinar, urgencia para ir al baño, que tengas muchos goteos".
"Que tu micción sea en goteos, dolor, ardor, ya sean signos obstructivos que son los que te debilitan el chorro o dubitativo que son los que te alteran la frecuencia de ir al baño", marcó.
Indicó que, "hay que tener en cuenta que la educación con relación a visitar al médico en la población masculina no está como muy instaurada. Siempre es el tema de la mujer, que arranca con el tema de la menstruación y se hacen los controles los varones".
"La verdad, podrían hacerse algunos controles en alguna época. Aprender hacerse el autoexamen de testículo porque la próstata no es el único órgano que da cáncer en los varones. En edades muy tempranas, de los 13 hasta los 15 años más o menos y de 35 a 45 predomina el cáncer de testículos", explicó.
Y añadió: "El cáncer de próstata es más de la década de los ´60 y ´70, pero ya que estamos hablando del cáncer de próstata, hay que tener en cuenta que es uno de los cánceres sólidos más comunes en el varón. Justamente con el colon, en varones de ese grupo etario, de los 65".
"Y lo que pasa con el cáncer de próstata es que es igual a otros cánceres, no avisa, es un órgano interno, no es como un testículo, una mama que vos podés palpar, algo que te llame la atención. Y en general el cáncer de próstata da síntomas, pero no específicos, son de la patología benigna, muy obstructivos", analizó.
Aclaró que, "si hay un síntoma de enfermedad avanzada, un dolor óseo que vos antes no tenías, pensando en una extensión del cáncer de próstata a tejidos óseos, una metástasis. Pero es una enfermedad que se da de una manera silenciosa. El cáncer de próstata, hoy en general, es un hallazgo y siempre es más fácil en la medicina global hacer intervención que hacer tratamiento".
"La intención de la urología en consultorio es hacer diagnóstico precoz de la enfermedad. Porque las enfermedades avanzadas son más difíciles de tratar en el sentido curativo que una incipiente. Cuando es un nodulito chiquito, un antígeno prostático sin mayor elevación, la enfermedad no está tan avanzada", explicó.
Y completó: "Ofrecer un tratamiento curativo a una enfermedad avanzada que el tratamiento es paliativo, no es con intención de curación porque no la podemos prevenir".
"El cáncer de próstata en varones menores de 65 años, es muy poco frecuente, son hallazgos. Pero hay varones diagnosticados con cáncer de próstata a los 45 años. Por ejemplo, en líneas generales no son cánceres habituales, y en niños recién nacidos. Por ejemplo, el Notti ha tenido casos de cáncer de próstata de recién nacidos, pero son enfermedades extremadamente raras", contó.
Admitió que, "no es para que se queden con la idea de que sí o sí la vas a tener si tenés síntomas urinarios. Lo que hay que hacer es ocuparse y lo que hacemos en consultorio para que la gente lo sepa, hay que tener en cuenta que el antígeno prostático es una proteína que solo produce la próstata y ningún otro órgano más".
"Es una sustancia proteica que produce el tejido glandular de la próstata y que cuando algo le pasa y se rompe aumenta los niveles del antígeno en sangre, sustancias que lo elevan cotidianamente. Por ejemplo, la actividad sexual, andar en bicicleta, alguna colonoscopia, algo que estimule la próstata y la lesione de alguna manera y los procesos benignos que reina en la anatomía humana", completó.
Destacó que, "cuando tenemos un antígeno elevado no nos orienta si o sí. Ser enfermedad oncológica, nos dice que simplemente algo le pasa, puede ser algo transitorio, inflamatorio, infeccioso o puede ser algo oncológico. Y lo que le sumamos al antígeno prostático a ese valor que te da cierta idea es el tacto reta".
"Que la verdad, no está sacado de ninguna guía nacional o internacional con práctica crítica de la urología. El tacto rectal da el tamaño y consistencia si palmamos algún modelo", aseguró.
Aconsejó, "hacer una vida sana. Hacer actividad física. No dejar de andar en bici porque no tengo el asiento indicado. Sentarte arriba de la próstata te vas a sentar toda la vida. Es ejercer un poco más de presión más directa o indirectamente, pero es un órgano interno".
"Anden en bicicleta, no pasa nada. Lo que sí recomiendo es que previo a un dosaje de antígeno prostático, si es deportista y anda en bici que por lo menos entre 7 y 20 días no ande en bicicleta. Evitar elevaciones que puede haber mínimas de antígenos y no tan mínima", concluyó.
Una vez detectado el tumor en la próstata se debe determinar en qué fase se encuentra para aplicar el tratamiento más adecuado. El sistema de clasificación más común es el TNM, en el que se tienen en cuenta el tamaño, si afecta a los ganglios linfáticos y la afectación a otros órganos. En función de ello se establecen 4 etapas:
- Etapa 1 (TI): el cáncer todavía no es palpable ni visible y se detecta de forma accidental (en una biopsia o cuando el paciente acude al urólogo por otros motivos).
- Etapa 2 (TII): el tumor es palpable o visible y no sobrepasa la próstata, no se ha diseminado.
- Etapa 3 (TIII): el cáncer sobrepasa la próstata y afecta a otros tejidos.
- Etapa 4 (TIV): el tumor invade otros tejidos como el recto, el esfínter, entre otros.

