Lo que para muchos adultos comienza como una forma de compartir momentos felices en redes sociales puede transformarse en una puerta de entrada para ciberdelincuentes y acosadores virtuales. La práctica conocida como sharenting plantea un desafío cada vez mayor en términos de privacidad y seguridad infantil.
En pleno auge de la era digital, subir imágenes de la vida familiar, y en particular de los hijos, se ha convertido en un hábito extendido. El término sharenting surge de la fusión entre "share" (compartir) y "parenting" (paternidad) y está asociado a riesgos que pueden derivar en la exposición de datos sensibles y en la creación de una huella digital temprana que acompañará a los chicos durante toda su vida.
Especialistas en seguridad digital de Verisure, compañía referente en Latinoamérica y Europa, remarcan que los peligros no se limitan a la pérdida de privacidad, incluyen también el robo de identidad, el uso indebido de información personal e incluso la posibilidad de contacto con adultos que buscan manipular o dañar a los menores. En esta línea, un estudio de la Facultad de Psicología de la UBA reveló que el 94,7% de los niños de entre 0 y 6 años ya cuentan con una huella digital generada por publicaciones de sus padres. A su vez, el 84,3% de los adultos reconoce estar al tanto de los riesgos potenciales de esta exposición.
Sharenting, el riesgo invisible de compartir fotos de tus hijos en redes sociales/ Fuente: Web
"Para prevenir riesgos en internet, es esencial controlar qué información se publica, revisar las configuraciones de privacidad en redes sociales, no difundir datos sensibles como rutinas o direcciones escolares, promover la ciudadanía digital y mantener un diálogo constante con los chicos sobre sus experiencias online", explica Carlos Beltrán Rubinos, director de Operaciones de Verisure Argentina.
El concepto de seguridad integral hoy ya no se limita al hogar físico, se extiende al ámbito digital donde niños y adolescentes pasan buena parte de su tiempo. De acuerdo con un informe de CIO Investigación, el número de padres que educa a sus hijos en temas de seguridad se mantiene estable (92% en 2024 y 91% en 2025, es decir, casi 9 de cada 10). Ante esto, lo que sí crece es la variedad de temas incorporados en esa educación, lo que refleja una mayor conciencia frente a los riesgos digitales.
Entre los consejos más frecuentes, se destacan
La importancia de avisar siempre dónde se está (74%, igual que el año pasado).
La regla de no hablar con desconocidos bajo ninguna circunstancia (71%, frente al 69% en 2024).
La recomendación de moverse en grupo (66% este año, frente al 59% anterior).
El sharenting, lejos de ser solo una tendencia inocente, se ha convertido en un fenómeno que interpela a las familias sobre la necesidad de repensar cómo se construye la identidad digital de los más chicos y qué medidas se toman para proteger su futuro.