Señalan la precariedad del país en la industria del conocimiento 

La actividad crece exponencialmente a nivel global aunque la Argentina no aprovecha ese escenario

Por Daniel Gallardo

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Si hay algo que le debe dejar en claro al mundo sobre que en el interior de Argentina las cosas no funcionan desde hace rato, es lo que está sucediendo con la industria del conocimiento.

El sello distintivo de todo país es el que encierra la formación intelectual que proviene de los claustros universitarios y las inmediatas ramificaciones que se entrelazan con cualquier actividad que implique progreso y crecimiento.

Argentina en general, y Mendoza, en particular, ya muestran preseas doradas en la industria del conocimiento. Sobre todo nuestra provincia por su alta oferta universitaria que arroja sin cesar recursos humanos de excelencia, volcados tanto al destino de las próximas décadas de este estado provincial cuyano, como al país o a ese lote de exportación que nuestra nación hace llegar al mundo.

Lamentablemente, la industria del conocimiento es, también, otra deuda que acumula la impericia nacional. El importante informe anual elaborado por Argencon, la entidad que aglutina a las empresas de la industria del conocimiento, detalla lo que está sucediendo en ese sentido.

El material, al que tuvo acceso El Ciudadano, plasma que “los principales indicadores de rendimiento del sector en Argentina y en los países líderes se advierte que, si bien en el último trimestre se registró una leve recuperación y se anunció el fin de los derechos a las exportaciones de servicios, aún quedan pendientes el tratamiento de factores determinantes para detener la fuga de talentos y empresas”.

En ese sentido, reuniones claves realizadas en Mendoza muestran el absoluto convencimiento de que “las industrias del conocimiento crecen exponencialmente a nivel global. Sin embargo, Argentina no aprovecha el escenario mundial y sus exportaciones siguen estancadas. La inestabilidad macroeconómica y el desfasaje producto de la brecha cambiaria afectan la competitividad y sustentabilidad del actual tercer complejo exportador”.

Todo eso, indicaron preocupados a nuestro diario quienes están comprometidos en esa temática en la provincia, “no está ayudando para nada en lo que Mendoza es punta de lanza ante los ojos del país en lo concerniente a la industria del conocimiento”.

Récord histórico mundial en la pandemia

El exhaustivo sondeo llevado a cabo por Argencon contiene el estudio de Argenconomics, apartado que analiza “los principales indicadores de rendimiento del sector en Argentina y en los países líderes. En el relevamiento se advierte que, si bien en el último trimestre se registró una leve recuperación y se anunció el fin de los derechos a las exportaciones de servicios, aún quedan pendientes el tratamiento de factores determinantes para detener la fuga de talentos y empresas”.

A propósito de ese análisis, el presidente de la entidad, Sebastián Mocorrea, aportó su visión señalando que “durante la pandemia se aceleró la demanda de servicios basados en el conocimiento, cuyas exportaciones alcanzaron en 2020 el récord histórico de participación en el comercio mundial”. 

“Pero Argentina solo aprovecha marginalmente este escenario, ya que el crecimiento de la brecha cambiaria está afectando la capacidad competitiva de nuestros exportadores y fomenta la fuga de cerebros de todas las industrias del conocimiento”, consideró.

Profundizando el tema, el ejecutivo agregó: “La masificación del teletrabajo, unida al efecto nocivo de la brecha cambiaria, está impactando seriamente en el mercado de trabajo de las industrias del conocimiento que sufren la fuga de talentos que optan por vender sus servicios a clientes en el exterior por fuera del mercado laboral regulado”.

El segundo trimestre de 2021 fue el primero desde el año 2017 en que las exportaciones mostraron un salto interanual positivo, tendencia que aún no puede considerarse definitiva. Sin embargo, en el curso de este año seis empresas originariamente argentinas han llegado a la categoría de unicornios, lo que demuestra la fecundidad de nuestro ecosistema y el talento de nuestros profesionales”, resaltó con particularidad Mocorrea.

Magnitud de la economía del conocimiento

El trabajo de Argencon señala lo que implica la economía del conocimiento en los últimos tiempos, al indicar que “exporta US$ 5.776 millones y se mantiene como el tercer rubro exportador del país, detrás del complejo oleaginoso y cerealero. Actualmente ocupa a 436 mil profesionales, lo cual representa el 7% del empleo formal”.

“Producto de la pandemia, aumentó su participación en el comercio mundial y representa el 11,15% de las exportaciones totales. En Argentina la participación de las exportaciones a junio de este año cayó al 8,2%. Este valor está lejos del récord de participación que fue de 9,6% en diciembre de 2017, cuando las exportaciones alcanzaron a US$ 7.335 millones. Desde ese tope hubo diez trimestres consecutivos de caída, con una recuperación en el último trimestre, para llegar a un valor anual de US$ 5.776 millones al 30 de junio de este año”, muestra con crudeza el informe.

En otro tramo del trabajo, cuando se habla de la caída de las exportaciones de la industria del conocimiento en los últimos tiempos, se indica que “la combinación del crecimiento global y el estancamiento nacional determinó que el share de Argentina, en la exportación de servicios basados en conocimiento, haya caído de 0,44% en 2010, a 0,27% en 2019 y a 0,25% en 2020”.

Nuestro país cuenta con un instrumento jurídico desde algún tiempo, pero sus efectos y el de otras medidas todavía no se aprecian, termina reflejando el informe de Argencon, al considerar que “aún no se logró capturar el efecto de la operatividad de la Ley de Economía del Conocimiento, mientras que la eliminación de los derechos de exportación a los servicios entrará en vigencia a partir de enero de 2022”.